sábado, 7 de agosto de 2010

El Escuadrón Fénix



Allan Claudio Withington (Tito)



Allan Claudio Withington (Tito)

Esta persona tiene una historia muy importante, allá por su juventud fue convocado para ir a volar en la segunda guerra mundial junto a la "RAF", luego al finalizar el conflicto retorna a nuestro país y se convierte en unos de los fundadores de "Austral", no conforme con esto durante el confilcto de Malvinas, forma parte de los pilotos del legendario escuadron "FENIX".







Allan Claudio Withington (TITO)
Su Vida



La Vida de "TITO"




Allan Claudio Withington

Allan Claudio Withington (Tito para los familiares y allegados), nació el 11 de noviembre de 1923 e integró el escuadrón 625 con base en RAF Kelstern, Inglaterra. Ya adulto dio lo suyo para hacer nacer al Escuadrón Fénix perteneciente al bando militar argentino.

Allan Withington participó alternadamente para un bando y para el otro. Del lado inglés, su pasión por el aire lo motivó a ofrecerse como voluntario. Del lado argentino, defendió a su patria. Todavía no había cumplido 20 años de edad cuando se plantó frente a su familia con la idea que lo obsesionaba: volar. “Yo tengo que ir allá a pelear para los ingleses”, dijo en su casa antes de subirse a un barco carguero que zarpó desde Buenos Aires con carne y cereales destinados a saciar a una Gran Bretaña en guerra. Una verdadera pena que Hitler se haya volado la cabeza (o así cuenta la historia) sin saber del mensaje que este cordobés descendiente de ingleses tenía para darle.

Por iniciativa propia se dirigió a la embajada inglesa para enrolarse en el bando aliado. Como Tito, unos 3.000 argentinos no quisieron quedarse afuera de la historia y se ofrecieron como voluntarios en la Segunda Guerra Mundial. “En el barco se empezaba a sentir todo. Es más, como nadie sabia qué se iba a encontrar una vez estando en la guerra, alguien gritó “¡¡Submarino, submarino..!!”. Imaginate, todos nos asustamos hasta las patas. Pero resultó ser una ballena…”.

En el mismo barco conoció a Harold Hyland, otro argentino afiliado a la odisea de cruzar el océano para frenar a Hitler. Pero Harold tuvo menos suerte que Allan. A él le tocó llorar a Peter, el hermano que no volvió de la guerra. Allan terminó sumando a la hermana de Harold, Sheila, a su familia mujer a quien convirtió en la señora de Withington. Ellos fueron integrantes del Escuadrón Anglo Argentino 164 "Firmes Volamos", creado en 1942.

Allan se alistó en la Royal Air Force (RAF) de Londres y se entrenó con las fuerzas norteamericanas, donde recibió el adiestramiento necesario para manejar, controlar y manipular la tecnología aérea. “De paso recorrí todo el mundo. Así conoció Europa, el norte de África, Asia… Recorrí, no por placer, sino para buscar prisioneros. Supongo que no es lo mismo”. Durante la guerra cumplió la función de camuflar el escuadrón de aviones que seguía la cola de su avión. Al mando de su grupo, Tito era el encargado de soltar miles de papelitos metálicos que funcionaban como anzuelo y despiste. Estos papelitos eran captados por los radares alemanes que perdían toda precisión y exactitud al tomar las señales como si fueran las posiciones de los aviones atacantes.

Debido a que Withington nunca quiso aceptar la ciudadanía inglesa, una vez finalizada la guerra volvió a Argentina con el fin de mantener su trabajo como piloto. Así fue como de vuelta en el país trabajó en empresas nacionales como Aerolíneas Argentinas y Austral. Además de ser piloto de vuelo, Tito colaboró con las Fuerzas Aéreas Argentinas (FAA) donde participó como instructor de vuelo de viajes comerciales y de simulacros de emergencia.

Allan nunca fue un hombre que se fuera a quedar quieto. En 1978 decidió jubilarse para poder trabajar en el Banco de Italia, donde tuvo su primer contacto con los aviones que completaron esa pasión que fue incubando a través de los años. Gracias a ese trabajo, conoció a un pájaro del aire con plumas de metal, superior a cualquier otro que hubiese visto: los aviones Lear Jet, de increíble velocidad y tecnología. “Pasó a ser piloto de lujo, chofer de lujo. Trasladaba presidentes entre países y de paso entrenaba a otros pilotos que iban a trabajar con los Fortabat…”.


Pero en 1982, historia conocida: agresión Británica de por medio, Tito no pudo aplacar aquella iniciativa que en 1942 lo llevó a participar voluntariamente en la guerra. Así, vio nacer al Escuadrón Fénix como el ave que resurge de sus cenizas, el cual tuvo su Bautismo de fuego en el conflicto del Atlántico Sur durante la guerra de Malvinas.
Fue integrante del primer grupo de treinta aeronaves, pilotos y mecánicos aeronáuticos que se despacharon al Sur del País cubriendo las diferentes movilizaciones y despliegues implementados por la Fuerza Aérea. Al igual que en 1942, en esta ocasión tampoco dudó al momento de luchar en Malvinas. La ironía fue que, esta vez, el enemigo era aquel bando inglés al que alguna vez defendió. “No, bombas no tiró nunca. Vio morir a un compañero y prefirió ser la punta de su escuadra con el objetivo de despistar radares alemanes para lograr camuflar el ataque de los aviones. Lo mismo que había hecho en la segunda guerra…”, comentó Daniel Withington, uno de los 7 hijos de Tito. “Pero así como se les sumó sin chistar en el 43, en el 82 fue del bando de “el que no salta es un inglés”. En la Guerra de Malvinas se subió a un avión. Peleó con y en contra de Inglaterra. Voló un Learjet del por entonces Banco de Italia y podría haber argumentado algo para no ir pero donde iba el avión iba mi papá. Imaginate, si se fue a la guerra a los 18, a los 60 y pico no iba a ser menos. Le dieron un uniforme y no lo vimos por una semana.”

Una vez iniciada la guerra en Malvinas, Allan se acercó a quien era su jefe en el Banco de Italia para pedir prestados los aviones con el fin de ser usados a favor del país argentino, debido a la amplitud del alcance de los radares. Con 59 años, se embarcaba al encuentro de lo que sería una guerra muy diferente a la jugada años atrás en suelo Europeo. “Los militares son unos pelotudos. No podíamos ganar, pero no podíamos dejar que mueran todos tan impunemente.”, dice Allan.
Withington había conseguido uno de los tantos aviones civiles que simulaban aeronaves de combate en los radares de la Fuerza de Tareas Británica y que motivaban continuas alarmas e incursiones de parte de las Patrullas Aéreas de Combate (PAC). Muchas de las salidas de esta aeronave dentro del Escuadrón Fénix encubrieron exitosas misiones de combate que ocasionaron notorias pérdidas a las fuerzas expedicionarias inglesas en el marco de la Guerra de Malvinas.
“Las aeronaves que fueron usadas contaban con múltiples ventajas: velocidad, excelente nivel de vuelo y mimetización ante la imposibilidad de ser discriminadas por los radares del enemigo… Pero él sabia la las pocas chances que había de ganarle a los ingleses. Allan había volado esos aviones y nos decía que íbamos a perder la guerra. Por eso lo tildamos de loco. Pero tenia razón, ese sistema bélico era insuperable”, comenta Susana, actual esposa de Daniel Withington.


En el sur del país, Tito realizó tareas de retransmisión en vuelo, exploración y reconocimiento, búsqueda y salvamento, diversión (para confundir al enemigo y mantenerlo en alerta permanente) y guiado de escuadrillas de combate hasta las proximidades del objetivo. Pero la gran distancia desde el continente a las Malvinas imponía limitaciones para la operación de los aviones, por ello se seleccionaban las pistas próximas al archipiélago, estableciéndose las bases en Trelew, Comodoro. Rivadavia, San Julián, Santa Cruz, Río Gallegos y Río Grande. En la base ubicada en Río Gallegos, Allan dedicó sus actividades a practicar lo que el bando enemigo le había enseñado.

Las ironías de la vida hicieron que veinte años después de la finalización de la guerra contra Gran Bretaña, Tito fuese condecorado por la Corona Inglesa por su voluntariosa participación en la segunda guerra mundial. Una emotiva ceremonia en la St. Clement Danes Church y otra en la residencia del embajador argentino sirvieron para rendir homenaje a los 754 voluntarios argentinos que se alistaron en las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, de los cuales once asistieron al acto. Allí, la misma Reina hizo entrega de medallas y se presentó el libro “Alas de trueno”, de los autores bahienses Claudio Meunier y Oscar Rimondi y del pintor aeronáutico Carlos García.

Hoy en día es difícil encontrar que alguien describa su pasaje por una guerra. Y Tito no es la excepción. Habiendo vivido dos guerras sufre las consecuencias del Alzheimer, enfermedad progresiva que le ataca el cerebro y genera como consecuencias limitaciones de la memoria, el razonamiento y el comportamiento. Desde el sillón no da más detalle que lo superficial de la guerra. El resto se lo guarda. Se dedica a coleccionar pingüinos y a sumergirse en una docena de pinturas que emulan los aviones y máquinas que disfrutó manejar en sus días de actividad como soldado.
2008





El Escuadrón Fenix [Historia Completa]

HISTORIA SOBRE LA CREACION DEL "ESCUADRON FENIX" Y SU PARTICIPACION EN EL CONFLICTO DE MALVINAS DE 1982.



El Escuadrón Fénix tuvo su Bautismo de Fuego en el Conflicto del Atlántico Sur, durante la guerra de Malvinas en 1982, contra el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Pero su nacimiento data de 1978, durante el casi conflicto con Chile, donde nació el proyecto por parte del Brigadier Retirado Don Gilberto Hilario Oliva, que pretendía crear una estructura que respondiera a las necesidades operativas de la FAA. en tiempos de guerra, integrada por profesionales aeronáuticos civiles.

Esto permitió la gestación de un equipo con un adiestramiento listo para sacar provecho del mismo, con diferentes grados de alcance, utilidad y complejidad, que podría responder, al variado requerimiento militar, de acuerdo con el tipo de tarea que debiera afrontarse.


Con el propósito de materializar la idea, fue convocado el Capitán Retirado Don Jorge Luis Páez Allende, quien comenzó con las tareas de organización, necesarias para constituir el Escuadrón Fénix.

En tal oportunidad, se logró contar con un número importante de aeronaves y otro número considerable de pilotos y mecánicos aeronáuticos. Este empleo táctico/estratégico, permitiría un fuerte impacto sobre el eventual contrincante generando una fuerte presión psicológica sobre las líneas de defensa enemiga.

La sorpresa sería muy grande al tener que oponer resistencia ante el ataque de aeronaves de uso civil. Esta alternativa quedó en la nada por la mediación Papal entre Chile y Argentina, y el proyecto Fénix, no terminó de constituirse.

En 1982, agresión Británica de por medio, la idea del Escuadrón Fénix renace, como el ave que resurge de sus cenizas, haciendo que el Capitán J.L. Páez Allende vuelva a ser convocado por la FAA. con igual misión aunque diferente situación y enemigo.En esta oportunidad integraron el Escuadrón Fénix 35 aviones civiles pertenecientes a distintas empresas argentinas .Los pilotos civiles recibieron el grado militar de Alférez de la Reserva de Fuerza Aérea y los mecánicos aeronáuticos cabos de la Reserva.
A partir de ese momento se encontraban bajo leyes y reglamentos militares,
En esta oportunidad , fueron convocados nueve Lear Jet, en cuatro versiones : dos correspondían al modelo 24, tres al 25 tres al 35 y uno al 36 . un Hawker Siddeley HS-125 . Seis birreactores Cessna Citation, once biturbohélices de variados modelos , tres Mitsubishi MU 2/60 , cuatro Rockwell Turbo Commander AC-690T y un Swearingen MerlinIII.


Las aeronaves que fueron utilizadas en esta oportunidad, contaban con múltiples ventajas, autonomía, velocidad, execelente nivel de vuelo posible, aviónica de última generación, y particularmente mimetización ante la imposibilidad de ser discriminadas ante los radares del enemigo, lo que les permitía ser confundidas con aviones caza, por tener un eco-radar del mismo tipo, engañando a los operadores del control del espacio aéreo Inglés.

Estas aeronaves, a diferencia de 1978, no se encontraban artilladas, de modo que las mismas se enfrentaban al enemigo sin la posibilidad de dar respuesta bélica alguna, por lo que su única alternativa constaba en quedar libradas a su buena suerte y las maniobras evasivas que pudieran realizar para evitar impactos mortales de la agresión de aviones SeaHarrier y/o misiles lanzados desde tierra o de las posiciones navales.

Igual desventaja y pérdida de chances, tenía lugar, en caso de enfrentamiento y ello era así, por el hecho de que estas aeronaves no contaban en ningún caso con la posibilidad de eyección o del lanzamiento en paracaídas de sus tripulantes.

Este condicionamiento procuró en no pocas ocasiones, situaciones en extremo marginales y desgastantes para sus miembros, los que a pesar de ellas, no dejaron de exponerse a iguales eventos una y otra vez poniendo en juego sus vidas ante el peligro, y en menor grado o no, pero del mismo modo que las escuadrillas de ataque Argentinas, pudiendo ser derribadas en cualquier momento, durante toda la contienda bélica de Malvinas.


La tarea básica del Escuadrón Fénix era la de pinchar los lóbulos de radar Inglés, y engañar y/o confundir al enemigo (diversión), provocando una alerta constante y desgaste permanente que imponía a las fuerzas Británicas el mantener en el aire su poder aéreo de defensa. Esta tarea de diversión, permitía distraer la atención del potencial bélico enemigo, mientras las verdaderas incursiones armadas de aviones caza-bombarderos Argentinos, atacaban por otros sectores de las Islas, fuera del señuelo que provocaban las escuadrillas Fénix.

Otras misiones desarrolladas por los miembros del Escuadrón Fénix fueron las de exploración y reconocimiento, guiado de escuadrillas de ataque en navegación hacia las islas , eventual búsqueda y salvamento, transporte de pasajeros, transporte de material bélico, patrullaje de toda la costa Argentina, retransmisión, enlace y puente de comunicaciones de las incursiones armadas Argentinas, información meteorológica, relevamiento de información estratégica, etc.

La dependencia de las operaciones del Escuadrón Fénix, surgían de la FAS. (Fuerza Aérea Sur), que tenía su base y su C.I.C. (Centro de Información y Control), en Comodoro Rivadavia. El despliegue de las operaciones distribuía los C.I.C. necesarios para las mismas en los lugares del despliegue sobre el continente en la Patagonia, San Julián, Río Gallegos, Río Grande, etc.


Como desdoblamiento del Comando de Operaciones Aéreas, en tiempos de guerra, se crea entonces, el Comando Aéreo Estratégico. Bajo esta estructura orgánica y recibiendo sus órdenes por medio de la F.A.S. (Fuerza Aérea Sur), el Escuadrón Fénix, no deja pues de intervenir, particularmente desde el 1º de mayo de 1982, hasta la terminación del conflicto. El Escuadrón Fénix, tuvo su honroso Bautismo de Fuego, con la Fuerza Aérea Argentina en esta crucial fecha donde se produjeron muy importantes daños y pérdidas al enemigo además de bajas propias.

Con esto la Argentina demostró que la aviación Inglesa no lograría la superioridad aérea y que su sistema de armas aeronaval no resultaría invulnerable como los enemigos Británicos imaginaban.

Los integrantes del Escuadrón Fénix asumieron con el desarrollo del conflicto una mayor participación, debiendo poner en juego su profesionalidad al servicio de la Patria y el coraje necesario para poder enfrentarlas ya que en la mayoría de los casos sus pilotos y mecánicos no poseían entrenamiento militar, para sobrellevar las constantes exigencias de las misiones ordenadas por la superioridad.


Cada participante del Escuadrón Fénix tiene una experiencia que lo iguala con cualquier otro excombatiente de Malvinas, esto es la vivencia de la guerra, poniendo en juego lo más preciado que un mortal posee, su propia vida. Muchos estuvieron cerca de perderla, incluso siendo presa de la propia tropa que en el afán por defender su tierra, en más de una oportunidad produjo pérdidas por error, como así también la efectividad enemiga al derribar el 07/06/82 un Lear Jet, cuyos integrantes pertenecían al Escuadrón Fénix.

La primera única y significativa baja del Escuadrón Fénix fue la de su propio Jefe, le tocó al Nardo-1 según su indicativo, quien volaba en escuadrilla con el Nardo-2, ambos Lear Jet-35, donde fueron derribados el Sr. Vicecomodoro Rodolfo De La Colina, quien era su comandante, pereciendo sobre el Estrecho de San Carlos a bordo de su LR-35, junto con su tripulación, copiloto el Mayor Juan José Falconier, fotógrafo, el Capitán Marcelo Pedro Lotufo, mecánico fotógrafo, Suboficial Auxiliar Guido Antonio Marizza, fotógrafo y el Suboficial Auxiliar Francisco Tomás Luna, comunicante.

Estos fueron derribados a 12.000 metros de altitud, a las 09:02 hs. manteniendo enlace con el radar de Malvinas, quien no informaba sobre algún peligro cercano, pero sin saberlo entraban dentro del radio de acción de los nuevos misiles Sea Dart con que contaba el Destructor HMS. EXETER, quien disparó dos de ellos sobre los Nardo 1 y 2.

Al advertir esta situación Nardo-1 avisa a Nardo-2 pero la maniobra evasiva del viraje escarpado no fue suficiente para esquivarlo y uno de los dos misiles impacta en la parte posterior de su empenaje, luego de casi dos minutos de agonizante caída la aeronave se estrelló al norte de la Gran Malvina, en la isla Borbón, bajo el seguimiento absorto e impotente de su compañero de escuadrilla.


La simulación de los ataques del Escuadrón Fénix continuó durante todo el conflicto, sus pilotos y mecánicos dieron lo mejor de sí mismos, afrontando y superando las difíciles situaciones que les impuso la tarea, con responsabilidad, entrega personal y profesional, extremando el celo por cumplir de la mejor manera posible cualquier misión que fuera necesario realizar y asignada por la superioridad.

Esta actitud de los miembros del Escuadrón Fénix, la de asumir la responsabilidad civil de la defensa de la Patria como el militar de carrera, permitió brindar un apoyo eficiente y útil, para que la Fuerza Aérea Argentina hiciera lo que debía hacer, y facilitó por lo tanto su lucimiento durante el combate.
Los treinta y cinco aviones cumplieron y superaron en muchos casos las expectativas en ellos depositadas,las tareas por ellos realizadas fueron de extrema utilidad para el desempeño de la Fuerza Aérea Argentina ,desde el primer DIA de batalla hasta el ultimo , participaron junto a sus camaradas militares en la defensa de la Soberanía Argentina.

Para ser evaluada una situación, más allá de los resultados es importante considerar la visión del enemigo. El Almirante Woodward reconocía en sus memorias que había subestimado a su enemigo y que desconocía el potencial de la Fuerza Aérea Argentina diciendo: "Jamás pensé que sus pilotos hicieran lo que hicieron".


Probablemente si los oponentes Ingleses hubieran tomado conocimiento sobre el engaño provocado por las aeronaves del Escuadrón Fénix comandados casi todos ellos por pilotos civiles convocados para la guerra, hubieran vívido una gran vergüenza, ante la distancia que separa la preparación militar contra sólo la profesional puesta en juego por los Pilotos Argentinos, en el desarrollo de las operaciones aéreas.

El objetivo fue cumplido, la diversión, la distracción, el engaño fue logrado, y también el desgaste, todo ello permitió siempre la penetración de las reales incursiones de nuestros caza-bombarderos donde fuera necesario.


El Escuadrón Fénix, como el Ave Fénix, y su espíritu para defender la patria cuando sea necesario, vive en el corazón de cada uno de aquellos que integraron este glorioso Escuadrón, estos fueron:


Mecánicos:

ACOSTA Miguel Amado - Suboficial Principal (R)
ALEGRIA Roque Guillermo
ARMELLA Ernesto - Suboficial Mayor (R) -
ARREDONDO Oscar Prudencio - Sargento (Rva.)
BERTOGLIO Robel Edgardo
CANO Florencio Emilio
CARO Walter Máximo
COLOMBRES Agustín Ricardo
CONNOR Víctor Norberto
COMISSO Aldo Darío Ramón
DE LA FUENTE Víctor Aurelio
ERRANDONEA Daniel Fernando
GALLO Luis Horacio - Suboficial Principal (R)
IBARRA Fausto Gustavo - Sargento Primero (Rva.)
LLANOS Eduardo Ernesto - Suboficial Principal (R)
LUNA Inocencio Tomás – Suboficial Ayudante - (Fallecido en Acción)
LUPO Jorge
MACEDA Antonio Jorge
MARIZZA Diego Antonio Suboficial Auxiliar - (Fallecido en Acción)
MARTINEZ Jorge Aníbal - Sargento
MASCARIN Ángel Pedro - Cabo
MEILAN Antonio
MESSIA Osvaldo
MORETTA Hernán Gerardo
OJEDA Raúl
PERNIGOTTI Raúl Aníbal
PETROCCELLO Adrián Martín
ROMANO Guillermo Norberto
RUIZ Carlos Alberto
STACHIOTTI Juan César
WIDDER Hugo Fernando
ZACHERL Hugo Iván

Pilotos:

ACERBO Luis Maria
ACOSTA Edgardo Alberto
ALCOBE Pedro Ricardo
ALESON Roberto Julio
ALVAREZ Rubén César
ALZUGARAY Rodolfo Edmundo
ARCIDIACONO Ignacio Juan - Oficial Principal
AROCENA Federico Carlos Alberto
ARRECHEA Jorge Basilio
ARREGUI Carlos Lázaro - Alférez (Rva.)
AVARELLO José Ángel - Teniente (Rva.)
BACCIADONE Mario Omar - Primer Alférez (Rva.)
BARRERAS Norberto Agustín
BARRERAS Norberto Celso
BASSINI Juan Carlos
BERARDI Aldo Jorge - Alférez (Rva.)
BERTOLA Oscar Alberto - Oficial Ayudante
BOVEDA Rubén José
CABRERA CASTIILLA Jorge Miguel
CACERES Héctor Lisardo
CAMPS Jaime Ricardo
CANCRINI Miguel Ángel -Oficial Principal
CARDALDA Raúl Alfredo
CARNEVALE Guillermo Enrique Andrés
CASTRO Manuel Mariano
CERBELLI Héctor Hugo - Teniente (Rva.)
CIMADEVILLA Asdrúbal Aurelio - Vicecomodoro (R)
COLLERONE Vicente
CROSA Juan Gerónimo
CUPELIN Francisco Norberto
DE LA COLINA Rodolfo – Vicecomodoro - (Fallecido en Acción)
DELORME Teodoro Alfredo
DEL TORO Juan Carlos
DIAZ Oscar Alberto - Oficial Inspector
DUCUING Marcelo Eduardo
ERMACORA Pablo Roberto
ESNAGOLA Ángel Norberto
ETCHEVERRY Martín Fernando
FALCONIER Juan José Ramón – Mayor - (Fallecido en Acción)
FERRARI José María
FERREIRA Edgardo - Sargento (R)
FIGUEROA Héctor Orlando
FONROUGE Miguel Jorge
FORASTIERO José Alberto - Oficial Subinspector
FORMICA Carlos César
GABOTTO Ernesto Alberto - Teniente (R)
GAMEN Miguel Carlos - Suboficial Principal (R)
GARATTI Alfredo Horacio
GARCIA Leonardo David
GARCIA Luis
GARCIA MARIN, Norberto Francisco
GAVAGNIN Rodolfo
GERVAI Claudio Juan Esteban
GIL Gonzalo Jorge
GONZALEZ Adrián Jorge
GONZALEZ Carlos Alberto
GONZALEZ Edgardo Higinio
GONZALEZ Lorenzo
GONZALEZ Oscar Lelly
GONZALEZ Roberto Oscar
GRECO Carlos Alberto
GOSSO Eladio Ramón
GUEVARA Raúl Salvador - Guardiamarina (Rva.)
HARRIAGUE Roberto Enrique
HARVEY Dennis Reginald Jammes
IRAIZOZ Martín Enrique
KOITER Arnold Ryhel
LACIAR Hugo Rolando - Alférez (Rva.)
LOPEZ Arnoldo Eloy
LOPEZ MOLINA Francisco
LOTUFO Marcelo Pedro – Capitán - (Fallecido en Acción)
MAC INTYRE Alberto Jorge
MANA MACAGNO Lorenzo Francisco Saúl
MANTERO Aníbal Oriente - Subcomisario
MARIANI Roberto Constantino
MARIANI Rubén
MARTIN SANCHEZ, José
MARTINEZ Exequiel Fernando - Capitán (Rva.)
MAURO Genial Salvador
MERCANTE Hugo Silvio - Subteniente (Rva.)
MEYER Eduardo Néstor
MEYER Herminio Amaro
MIRANDA Carlos Lorenzo
MISA Juan José
MOLINA Alberto José
MOLINA CARRANZA Hipólito Belisario
MUSANTE Alfredo Edgardo - Teniente Primero (Rva.)
MUSSO Carlos Alberto
NISHIMOTO Alejandro Horacio
OLGUIN Restituto Sinibaldo
PAEZ ALLENDE Jorge Luis - Capitán (R)
PAGLIANO José Ángel
PAREDES Iván Néstor
PELOSO Jorge Alberto
PEREZ Rubén Omar
PIGNATO Aldo José
PIGNATO Roberto Luis
PIÑEIRO Fernando Alberto - Subcomisario (R)
PLA Ricardo Tadeo
POGGI Aníbal Dante
POGRZEBNY Carlos Alberto
QUARLERI Mario Adolfo - Cabo Principal (Rva.)
QUIROGA Carlos Alberto
RIOS Aldo Ruben
RODRIGUEZ Adolfo Máximo
RODRIGUEZ Carlos Manuel - Teniente Primero (Rva.)
RODRIGUEZ Jorge Luis
RODRIGUEZ Máximo
RODRIGUEZ MOREL José Luis - Vicecomodoro (R)
RODRIGUEZ UZAL, Leónidas José
REDONDA Juan Julián
ROSSITER ALLEN Guillermo Eduardo - Primer Teniente (Rva.)
SALOTTI Mariano
SANTA MARIA Hugo Adolfo
SARALEGUI Pedro
SCHONFELD Bernardo Alberto
SOLDAN Fernando - Oficial Subinspector
SPALLA Luis Alberto
STEWART HARRIS Carlos Alfredo
TELLO Julio José
TESSIO Héctor Alberto
TILLOUS Carlos
TRINCHERO Carlos Heriberto
VAZQUEZ Américo Bar
VEGA Jorge Alberto
VERGARA RUZO Carlos María
VILLAVERDE Francisco Daniel
VIÑUELAS Sergio René - Oficial Subayudante
WILLIAMS Alberto Hernán - Subteniente (Rva.)
WILLIAMS Emil
WITHINGTON Allan Claudio
ZUNGRI Carlos Alberto - Primer Teniente (R)

Personal de Cabina:

COCHELLO Hugo Tomas
GUARENTE Juan Carlos



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