martes, 22 de mayo de 2012


Sanidad Militar En Malvinas


La Sanidad Militar en la Guerra de Malvinas 


La Doctrina de Sanidad vigente en el año 1982 fue publicada en el año 1966 (RC-42-1 Conducción del Servicio de Sanidad en el Teatro de Operaciones). En esa publicación están establecidas las bases doctrinarias para la conducción del Servicio de Sanidad en todos los niveles de las Fuerzas Terrestres del Teatro de Operaciones, y en ella se precisan la misión, organización, capacidades, limitaciones, operaciones y relaciones del Servicio de Sanidad de los distintos escalones de comando en diversas situaciones tácticas. El Servicio de Sanidad es un elemento de los Servicios para Apoyo de Combate del Ejército cuya responsabilidad primaria es el mantenimiento de la aptitud combativa de las tropas por medio del cuidado de la salud. 


Las funciones del Servicio de Sanidad son: ejecución de la medicina preventiva, abastecimiento de sanidad, atención de los pacientes, mantenimiento de sanidad, hospitalización, apoyo de registro necrológico, evacuación de enfermos y heridos e inteligencia de sanidad. 

El Ejército Argentino en el Teatro de Operaciones está organizado en cuatro escalones de comando principales en la Zona de Combate: Unidad, Brigada, Cuerpo de Ejército y Ejército, cada una de las cuales debe ser apoyada por el Servicio de Sanidad. A nivel Unidad con una Sección de Sanidad constituida por un Pelotón Comando (5 hombres), un Grupo Instalaciones (10 hombres), un Grupo Evacuaciones (10 camilleros), un Grupo Enfermeros de Sanidad (10 enfermeros), y un Pelotón de Registro Necrológico (10 hombres). Esta sección cuenta con un oficial médico e instala y opera un Puesto de Socorro. A nivel Brigada el apoyo de sanidad está dado por la Compañía de Sanidad del Batallón Logístico, que está constituida por un grupo comando, una sección evacuaciones, una sección instalaciones, un grupo de abastecimiento y mantenimiento y un grupo de registro necrológico. Esta Compañía de Sanidad cuenta con 6 médicos, 1 odontólogo, 1 bioquímico y 1 farmacéutico, e instala y opera dos Puestos de Socorro. A nivel de Cuerpo de Ejército el apoyo de Sanidad se efectúa mediante los Hospitales Quirúrgicos Móviles y los Hospitales de Evacuación. A nivel de la Zona de Comunicaciones el apoyo es brindado por los Hospitales Generales y Hospitales de Alojamiento. 


Hospital militar de Puerto Argentino. Luego de finalizada y consolidada la recuperación de las Islas, el Comandante Terrestre contaba con 4.000 efectivos y no disponía de atención médica hospitalaria. Por lo que el día 5 de abril le ordena al Director del Hospital Militar Comodoro Rivadavia trasladar todo el personal militar y el material transportable a las Islas a los efectos de organizar un hospital en Puerto Argentino. El Hospital Militar Comodoro Rivadavia, de 30 camas y con capacidad quirúrgica, está ubicado en la localidad homónima del territorio continental, a 1.000 kilómetros de las Islas. Es un hospital de guarnición que depende orgánicamente de la Brigada del Ejército que operó la toma de las islas. Desde el punto de vista doctrinario, este Hospital, que constituyó la instalación de sanidad más importante de la Zona de Combate, el Hospital Militar de Puerto Argentino, no estaba organizado como alguna de las instalaciones orgánicas de Sanidad, en consecuencia, un elemento exclusivamente de guarnición se transformó en una instalación de sanidad de campaña improvisada. Este hospital se ubicó a partir del 10 de abril en un edificio de la ciudad de Puerto Argentino, que había sido construido para un hotel y que no fue habilitado por defectos en su estructura edilicia. Con posterioridad fue reforzado con personal de sanidad y material del Ejército y de las otras dos Fuerzas Armadas. Al 3 de junio el hospital contaba con 122 efectivos, de los cuales 45 eran médicos, 4 bioquímicos, 2 farmacéuticos, 26 enfermeros, y 25 soldados. El hospital contaba con capacidad de radiología simple, laboratorio,6 mesas de operaciones, 6 camas de cuidados intensivos, 5 camillas de reanimación y clasificación de heridos y capacidad de internación general para 70 pacientes, que fue llevada a 146 mediante el agregado de una tienda de campaña y la ocupación de una casa particular adyacente de dos plantas. Este hospital asistió a todo el personal destacado en las islas hasta el 21 de mayo, fecha del desembarco inglés en San Carlos, que cortó la líneas de evacuación desde la isla Gran Malvina. 


Centro Interfuerzas Médico MalvinasElementos que intervinieron:
a) Ca San/ B Log 9
b) HM Comodoro Rivadavia
c) Ca San 3 (-)
d) CIMMe) Sec (s) y Gpo(s) San de las Unidades y Subunidades independientes
f) Médicos voluntarios

Despliegue realizado
a) CIMM en Puerto Argentino
b) Ca San 3(-) en Port Howard opera un P Pr S
c) En cada una de las Subunidades y Unidades Independientes desplegadas en las distintas posiciones defensivas de las Islas Malvinas. 


Actividades realizadas durante las operaciones en Malvinas1) Este Centro Interfuerzas Médico Malvinas a órdenes del My Med D Enrique M Ceballos, a partir del 11 de Abril de 1982 cumple las siguiente actividades:
a) Asistencia médica integral al personal destacado en las islas. 
b) Evacuacion desde las Unidades hasta el CIMM 
c) Evacuaciones aéreas desde las posiciones mas alejadas ( Darwin, Fox, Howard) 
d) Evacuaciones terrestres hasta el aeropuerto para su posterior traslado al continente. 
e) Evacuaciones aéreas y marítimas hasta los buques hospitales argentinos. 
f) Abastecimiento de efectos de sanidad a las Unidades. 
g) Ejecución de actividades necrológicas. 

El CIMM dispone del sig personal de sanidad perteneciente a las tres FFAA. 
a) 7 cirujanos 
b) 2 neurocirujanos 
c) 1 cirujano vascular 
d) 1 cirujano plástico 
e) 7 traumatólogos 
f) 9 anestesistas ( 3 de ellos civiles voluntarios) 
g) 12 médicos clinicos 
h) 1 urólogo 
i) 3 bioquímicos 
j) 2 odontólogos 
k) 1 farmacéutico 
l) 26 enfermeros generales 
ll) 5 preparadores de laboratorio 
m) 1 preparador de farmacia 
n) 1 enfermero radiologo 
ñ) 5 AOR (aspirante a oficial de reserva) médicos o) 1 AOR bioquímico 
p) 1 AOR farmacéutico 

 

Dos AOR en el CIMM en el area de Farmacia. El de la izquierda AOR Pelella (farmaceutico) destinado en el HMCRSe
dispone de las siguientes instalaciones: 
a) Quirófano central con 6 mesas y 2 quirófanos auxiliares con una mesa cada uno. 
b) Lavado y esterilización 
c) Rayos y revelado 
d) 6 salas de internación en camilla 
e) Terapia intensiva 
f) Odontología 
g) Laboratorio 
h) Farmacia 
i) Guardia médica 
j) 2 Carpas multiuso para internación 
k) Una carpa necrológica 
l) Helicóptero 
ll) Depósitos 
m) Otras instalaciones para el personal y materiales 

En el CIMM se atiende durante los 62 dias de su funcionamiento el sig personal de heridos y enfermos: 

a) Traumáticos:666 
b) No traumáticos:1324 Total: 1990 Total de prestaciones:4005 De los 1990 hombres atendidos, 671 son evacuados al continente 


Médicos y profesionales de la IMARA 

Puestos principales de Socorro y puestos de socorro. Brindan asistencia medica de urgencia en los distintos lugares desplegados y preparan la evacuacion de los pacientes al CIMM. 


Puesto de socorro de la Compañía de Sanidad 3. La Compañía de Sanidad 3, perteneciente a la 3ra Brigada de Infantería, instaló y operó un Puesto Principal de Socorro muy reducido en Howard, localidad ubicada en la Isla Gran Malvina, a orillas del Estrecho de San Carlos. Este elemento orgánico de sanidad se ubicó en una construcción precaria y contó con 11 efectivos, de los cuales 4 eran médicos, 1 bioquímico, y 1 odontólogo. Disponía de una muy limitada capacidad quirúrgica y escasas vacantes para internación, 30 camillas en un gimnasio cubierto. Este Puesto Principal de Socorro asistió al personal en la Isla Gran Malvina. Desde el 21 de mayo quedó aislado de la Isla Soledad y del continente, sin posibilidades de evacuación ni abastecimiento. En bahía Fox, caserío ubicado también en la Isla Gran Malvina a orillas del estrecho de San Carlos y al sur de Puerto Howard, se instaló un Puesto de Socorro. Contaba con 3 médicos, 1 odontólogo, 2 enfermeros y 3 soldados. Poseía 30 camillas de internación ubicadas en 20 casas y no tenía capacidad quirúrgica. 


Bioquímico Pandolfi (izquierda) del BIM 5 en Malvinas

Puestos de socorro de las Unidades desplegadas en la Isla Soledad. Cada una de las Unidades desplegadas en la Isla Soledad instaló un Puesto de Socorro, los que estaban ubicados, por imposición de la geografía, lejos del frente y cerca de Puerto Argentino. 

Los buques hospitales. A partir del 1 de junio se pudo disponer en la Zona de Combate de 2 Buques Hospitales denunciados e identificados según las normas de la Convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949. Los Buques de la Armada "Bahía Paraíso" y "Almirante Irízar" fueron adaptados a tal fin. Se presentaron numerosas dificultades y dudas con el montaje y organización de estos buques, ya que la Armada Argentina no tenía experiencia anterior en buques hospitales. El buque que desempeñó el papel más importante en la evacuación desde las islas al Continente fue el ARA "Bahía Paraíso", el buque más nuevo con que contaba la Armada en ese momento, producido por la industria Argentina. En la adaptación del "Bahía Paraíso" se lograron facilidades para 250 camas de internación, cirugía, laboratorio, radiología y dos puestos para la recepción y clasificación de los heridos. Se le incorporaron una pista para helicópteros y un helicóptero Puma SA-330 con capacidad de transporte de hasta 8 camillas y un helicóptero Alouette IIl. Para la función asistencial se contaba con 24 médicos y 50 enfermeros. 

Despliegue de Sanidad en el continente. El principal punto de evacuación fue la ciudad de Comodoro Rivadavia, situada a 1.000 kilómetros de las Islas, y con acceso por mar y por aire. En esta ciudad se encontraban disponibles para asistir al personal evacuado dos hospitales civiles con una capacidad total de 450 camas. Completaban la cadena de evacuación en la Zona del Interior, el Hospital Militar de Bahía Blanca, el Hospital Naval de Puerto Belgrano y el Hospital Militar de Campo de Mayo. 


La evacuación desde el frente hasta el hospital de campaña. La cadena de evacuación argentina, en su primer tramo, en el frente, ofreció serias dificultades, debido a: #Los heridos debían ser transportados a pie, desde las elevaciones por la dificultad de llegada de vehículos a esos lugares. #La imposibilidad del uso de vehículos terrestres por la falta de caminos y por la detección de los mismos por las tropas británicas. #La mayor parte de las bajas fueron nocturnas en virtud de la hora en que se producían las acciones. #La geografía impuso la instalación de los Puestos de Socorro lejos del frente y cerca del Hospital Militar de Puerto Argentino. #El difícil empleo de helicópteros, por el escaso número disponible, la falta de visores nocturnos y la pérdida de la superioridad aérea. 

Todo lo señalado obligó a efectuar el transporte de las camillas a pie, desde el lugar en que caía herido el combatiente hasta el Puesto de Socorro de la Unidad, a veces durante varios kilómetros, transitando un terreno muy dificultoso para la marcha, en las condiciones que hemos enumerado, todo lo cual influyó desfavorablemente sobre los heridos más graves. En el Puesto de Socorro se los reacondicionaba para continuar su viaje en ambulancia hacia el Hospital. Inicialmente este traslado se efectuaba por helicóptero, pero este medio, que demostró ser el más adecuado, cada vez fue más restringido en su empleo debido a la pérdida del techo aéreo. 

Hasta el 20 de mayo la evacuación desde la Gran Malvina se efectuó en helicóptero, pero a partir de ese momento quedó interrumpida y librada la atención de los heridos a los medios disponibles en ése lugar. La evacuación de los heridos del combate de Darwin-Goose Green no pudo llevarse a cabo, y todos ellos fueron atendidos por los británicos en el Hospital de Campaña de Bahía Ajax. 


El retardo de la evacuación quiebra el concepto de tratamiento rápido de los heridos, concepto que cobró mucha importancia luego que los Centros de Trauma determinaran que la muerte de estos pacientes, según su distribución en el tiempo ofrece tres picos: Un primer pico dentro de los segundos o minutos de ocurrido el trauma, y que brinda pocas posibilidades de salvar al herido. Un segundo pico, que ocurre dentro de las primeras dos horas, llamado "período de oro", en el cual las muertes se deben generalmente a hematomas subdurales o extradurales, hemoneumotórax, ruptura del bazo o hígado, fractura de fémur o lesiones múltiples con abundante pérdida sanguínea. Estos heridos son los que realmente se benefician con el tratamiento quirúrgico temprano y especializado, y en estos casos es donde el helicóptero presta su mayor utilidad. La medicina de urgencia ha permitido demostrar el hecho de que el hombre puede perder temporariamente alrededor del 75 % de su volumen sanguíneo, 85 % de la función hepática, 75% de la función renal y 55 %, de la Capacidad respiratoria y se puede llegar a recuperar y sobrevivir siempre que sea tratado rápida y convenientemente. Este "período de oro'' es el que no se pudo aprovechar en Malvinas, debido a las dificultades en la evacuación que fueron señaladas, y que hacían que el herido de primera línea demorara un promedio mayor a las seis horas para acceder al tratamiento quirúrgico. Estas circunstancias también explican el hecho de que los soldados heridos llegaban al Hospital Militar de Puerto Argentino muertos o en condiciones que demostraban que habiendo podido soportar la evacuación, su estado general era aceptable; por lo que la mortalidad en el Hospital entre los heridos fue de sólo dos casos, uno de ellos antes de ser operado. Por último un tercer pico de mortalidad que se produce luego de varios días o semanas y que se debe a sepsis. En el futuro habrá que tomar las medidas necesarias para disminuir la mortalidad en el segundo pico. 


La evacuación desde el Hospital Militar de Puerto Argentino hacia el continente. La evacuación desde el Hospital de Campaña de la Zona de Combate hacia el territorio continente se realizó por modo aéreo y a través del Buque Hospital ARA "Bahía Paraíso". La evacuación hacia el continente fue una incógnita constante desde el 1 de mayo, lo que obligaba a realizar el tratamiento quirúrgico en la forma más definitiva posible sin perder la capacidad asistencial del hospital. Hay que mencionar que desde el momento, siempre sorpresivo, que se tenía noticia de la llegada de un avión (burlando el bloqueo) sólo se disponía de cuarenta minutos para sacar los heridos del hospital acomodarlos en las camillas de las ambulancias (cuatro camillas por vehículo, ubicadas en dos niveles), recorrer los ocho kilómetros hasta el aeropuerto y transbordarlos al avión. En algunas oportunidades fue necesario retornar con los heridos porque el avión no aterrizó o debió decolar antes de la llegada de las ambulancias al aeropuerto. El traslado al continente se hizo por vía aérea, exclusivamente, hasta el 1 de junio. A partir de esta fecha se complementó por vía marítima debido a la disposición de los buques hospitales identificados y denunciados según las normas de la Convención de Ginebra; en realidad la función principal de los buques fue de ambulancia. En éstos, previa nueva clasificación, se realizaron las intervenciones quirúrgicas y curaciones necesarias durante los viajes al continente. 


Desde el Hospital Militar de Puerto Argentino se evacuaron 609 pacientes por avión y 62 a través del Buque Hospital ARA "Bahía Paraíso". En los tres primeros viajes del Buque Hospital "Bahía Paraíso" llevaba los evacuados a Punta Quilla, un puerto cercano a la ciudad de Río Gallegos; y en el cuarto viaje, cuyo regreso se efectuó finalizando el conflicto, lo realizó hacia Puerto Belgrano, Base de la Armada en la que se encuentra un Hospital Naval. Las evacuaciones aéreas se realizaban hacia Comodoro Rivadavia. Del total de evacuados desde el Hospital Militar de Puerto Argentino, se contabilizaron 361 heridos por heridas propias del combate (53.8%), 173 afectados por pie de trinchera (25.8%), 14 desnutridos (2.1%) y 123 por "otras afecciones" (18.3%). 


La evacuación dentro del territorio continental. En la ciudad de Comodoro Rivadavia se contaba con varios centros asistenciales empeñados en el tratamiento del personal evacuado, el principal de ellos el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia con 350 camas de internación y facilidades quirúrgicas. El personal en condiciones de ser evacuado era transportado desde Comodoro Rivadavia por vía aérea hacia el Hospital Militar de Campo de Mayo. El personal arribado a Punta Quilla era transportado por avión al Hospital Naval Puerto Belgrano. 


Nota: Cabe destacar que ninguno de los pacientes que alcanzo a llegar con vida al CIMM, falleció en el mismo. Este es un pequeño homenaje a los profesionales que atendieron a nuestros soldados. 

miércoles, 16 de mayo de 2012


LA AVIACIÓN DE EJERCITO
EN LA GUERRA DE MALVINAS

LA AVIACIÓN DE EJERCITO EN LA GUERRA DE MALVINAS 
(*) Por el Teniente Coronel VGM Horacio Sánchez Mariño


El 2 de abril de 1982 la República Argentina recuperó por setenta y cuatro días el territorio de las islas Malvinas. En una operación ejecutada con gran profesionalismo, tropas del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea ocuparon la ciudad más importante de la isla Soledad, que al poco tiempo pasó a llamarse Puerto Argentino. Después de más de cien años desde el último combate del siglo XIX, el Ejército entró nuevamente en operaciones y aeronaves de nuestra Aviación participaron activamente en la recuperación. En este artículo expondremos brevemente los datos más relevantes de la participación de nuestra especialidad en esa guerra.

Las causas por las que se tomó la decisión de recuperar las islas todavía no pueden dilucidarse. Se sabrá más sobre ellas cuando se conozca que llevó al gobierno militar a considerar que una operación militar era una alternativa válida y aceptable. Lo cierto es que, como respuesta, el gobierno británico envió la Fuerza de Tareas más grande reunida en el mundo desde la Segunda Guerra Mundial, movilizando más de cien naves y alrededor de 30.000 hombres. Sobre la base de suposiciones que se evidenciaron erróneas, la Argentina llevó adelante una campaña que difícilmente podía tener éxito ya que sus cimientos eran endebles. Es sabido que no pueden solucionarse en el campo táctico los errores de la estrategia. Sin embargo, en lo que corresponde al Ejército, con luces y sombras, la derrota fue honorable y se pagó un alto tributo de sangre en el campo de combate. Muchos héroes ofrendaron su vida en la guerra. Nuestros hombres sobrellevaron con abnegación las privaciones de la guerra y, llegado el momento, combatieron con valor.


En las islas se instaló un gobierno militar presidido por el general de brigada Mario Benjamín Menéndez, acompañado por un Estado Mayor integrado por oficiales de las tres Fuerzas Armadas. Llegado a las islas, desarrolló una acción intensa, procurando ganarse la confianza de los pobladores. Asimismo, las operaciones militares fueron conducidas por el propio general Menéndez. En lo que atañe a la Aviación, la Guerra de las Malvinas comenzó a fines de marzo de 1982, concretamente el 26 de ese mes, cuando se ordenó enviar un helicóptero Puma a la zona de El Calafate, en la provincia de Santa Cruz. En la mañana del 27 despegó el AE-502 al mando del Capitán Pedro Obregón. Al arribar a la Base Espora, en cercanías de Bahía Blanca, Obregón recibió la orden de presentarse en el Comando del Vto Cuerpo de Ejército, donde el Comandante le impartió la orden de embarcar a bordo del ARA “Almirante Irízar”, al día siguiente. La misión al Calafate había sido una medida de velo para integrar la aeronave a la Fuerza de Tareas que tomaría parte de la Operación Rosario. Desgraciadamente, el AE-502 sufrió graves daños durante la travesía al cortarse las trincas, por las malas condiciones del mar, por lo que no pudo participar del operativo. Asimismo, el 24 de marzo, el ARA “Bahía Paraíso” inició la navegación desde la Base Esperanza, en la Antártida, hacia las islas Georgias del Sur. A bordo se encontraba el Puma AE -504, al mando del teniente primero Alejandro Villagra. El 3 de abril de 1982, el AE-504 desembarcó infantes de marina en las Georgias, y durante un segundo vuelo fue alcanzado por fuego enemigo, que obligó a Villagra realizar un aterrizaje de emergencia. El teniente primero, al verse impedido de volar, tomó el mando de los infantes de marina y los condujo durante el combate terrestre [1]. Rendidos los ingleses, debieron abandonar el Puma en el lugar tras retirar parte de los equipos y sistemas.


Luego del 2 de abril, el Batallón de Aviación de Combate 601, que el 24 de marzo anterior había recibido la orden de intensificar su entrenamiento, alistó sus medios en Campo de Mayo, a la espera de la orden de movilización. Esta llegó el 4 de abril. Se ordenó desplegar la Compañía de Helicópteros de Asalto “A”, a órdenes del teniente primero Enrique Magnaghi y la Compañía de Helicópteros de Asalto “B”, a órdenes del capitán recién ascendido Jorge Svendsen. El día 7 de abril partieron ambas compañías hacia Bahía Blanca, en dos series, “Blanca” y “Negra”, bajo plan de vuelo secreto. Varios Pumas continuaron el vuelo hacia Trelew, dos de ellos, más un Agusta se embarcaron ese mismo día en el Rompehielos Irízar. Dos Chinooks y un Puma cruzaron en vuelo desde Río Gallegos hasta Puerto Argentino, a rumbo y fe, sin mucho apoyo. Otros Pumas continuaron hasta Puerto Deseado y se embarcaron en el Bahía Paraíso. Los UH 1H hicieron noche en la Base Espora y continuaron a Comodoro Rivadavia. Desde allí, cinco de ellos fueron desarmados y embarcados progresivamente, entre el 18 y el 29 de abril hacia Malvinas, a bordo de aviones Hércules. Nunca olvidaré la imagen de las islas recortadas en el horizonte marino, bañadas por la luz de la luna.


El teatro de operaciones abarcaba un pequeño archipiélago ubicado en el Atlántico Sur, a 480 kilómetros del continente. El escenario estaba marcado por alturas dominantes, separadas entre sí por amplios espacios, prácticamente sin cubiertas. Esto facilitaba las vías de aproximación, tanto desde el mar como desde el interior de las islas. Además, la imposibilidad de desplazarse en vehículo a campo traviesa dificultaba el contacto entre las posiciones, mientras que la permeabilidad del suelo impedía los trabajos en las posiciones defensivas. Las condiciones meteorológicas eran muy rigurosas. Casi a diario, la humedad alcanzaba registros del 80 %; las bajas temperaturas —6 a 8 grados promedio, con bruscos descensos durante la noche— eran intensificadas por el viento constante que, en ocasiones, alcanzaba los 100 kilómetros por hora y llevaba la sensación térmica a -10º C. Estas características del terreno y del clima hicieron que para las tropas, aun las más experimentadas, fuera muy difícil desenvolverse en campaña. Las condiciones extremas influyeron notoriamente sobre el rendimiento de nuestros soldados, que no contaban con los equipos adecuados para soportarlas. Con las nevadas de los últimos días de mayo, la resistencia de los combatientes estaba llegando a su límite. Aun así, cuando se desató la batalla final, la infantería combatió con valor en las húmedas trincheras.

La Batalla

El 30 de abril, ante un aviso de un probable desembarco de comandos ingleses cerca de Caleta Olivia, despegó un UH 1H con tropas. Las condiciones meteorológicas marginales impidieron al piloto, teniente Marcos Fassio, controlar su aeronave, estrellándose frente a las costas. Allí murieron los primeros hombres del Ejército. Una vez más, la Aviación, como siempre ha sucedido, acudió primera a la acción, pagando su tributo de sangre. Fallecieron también los mecánicos, cabos primeros Barros y Campos, así como toda la patrulla de diez hombres. Fassio y su tripulación, jóvenes con poca experiencia, acudieron a encontrarse con su destino y entregaron su vida en acción, cumpliendo con su deber.


En las Malvinas, a las 0440 horas del 1 de mayo, un avión Vulcan de la R.A.F. bombardeó el aeropuerto y dio así comienzo formal a la guerra. Los británicos atacaron la guarnición de Darwin y lanzaron nuevos bombardeos sobre las posiciones argentinas. A partir de ese momento, el dominio del aire se extendió hasta la finalización de la guerra. Nuestros pilotos debían volar durante horas desde el continente para poder atacar sus blancos y disponían de pocos minutos para operar en la zona. Además, estaban siempre en desventaja respecto de los cazas ingleses, que disponían de una tecnología más avanzada para la detección de blancos y tiro con misiles.

Ese primero de mayo, la Fuerza de Tareas británica estableció un cerco que sólo burlaron algunos barcos mercantes y algunos pocos aviones. Las fuerzas argentinas efectuaron ataques aéreos a la flota británica que pasaron a la historia militar como ejemplos de coraje sin par. Un submarino de nuestra Armada llegó a vulnerar el dispositivo defensivo de la flota, atacando con sus torpedos, aunque sin éxito, a los barcos de la expedición inglesa. Sin embargo, las patrullas aéreas de combate enemigas, conformadas normalmente por dos aviones Harriers, dominaban el espacio aéreo local. Estos aviones despegados de los portaaviones realizaban frecuentes ataques sobre nuestras posiciones. Los comandos ingleses merodeaban en las islas y en una audaz incursión destruyeron unos aviones estacionados en una pequeña isla. El fuego naval, a pesar de su poca eficacia, conseguía desgastar a las tropas, afectándolas psicológicamente.


Hacia el primero de mayo, se pudieron trasladar 19 helicópteros del Ejército. Habían desembarcado 5 oficiales jefes, 29 oficiales subalternos, 52 suboficiales y 14 soldados. Hasta el ataque inglés, los helicópteros habían realizado tareas de apoyo logístico, transportando cargas y personal a los diferentes puntos del teatro, entre los que se pueden contar el traslado de los Regimientos 5 y 8 de Infantería a sus posiciones, además de varias misiones de reconocimiento y de comando y enlace. Desde el primero de mayo, se materializó una constante superioridad aérea del enemigo y las misiones cambiaron. A partir de allí, los helicópteros fueron empleados eminentemente para el combate, cumpliendo un total de 796 misiones, según el siguiente detalle: 25 vuelos de reconocimiento, 196 misiones de transporte de carga, 515 misiones de transporte de personal, 2 misiones de escolta armada y 38 vuelos sanitarios [2].


Se realizaron varias incursiones de comandos, soldados reconocidos por su valor y entrega, con quienes quedamos unidos para siempre por un pacto de sangre. Se cumplieron, también, operaciones de velo y engaño, ejecutadas con gran audacia por el capitán Jorge Svendsen y el teniente primero Hugo Pérez Cometto. En un reportaje del diario La Nación, el teniente Carlos Fernández debido a una probable falla de memoria, atribuyó esos vuelos a quien esto escribe. Aprovecho este espacio para destacar, en bien de la justicia, que fueron Svendsen y Pérez Cometto quienes, el 5 de junio a las 2100 horas, ejecutaron ese peligroso procedimiento, como tantas otras demostraciones de audacia inigualable. En el segundo vuelo, el control de Puerto Argentino los hizo regresar porque varios aviones y helicópteros ingleses se acercaban para atacarlos. Ambos oficiales son para los aviadores, ejemplos de coraje y decisión y su modo de conducirse con elegancia bajo fuego, sintetiza sobriamente el modo en que debe comportarse un soldado. Por su parte, el capitán Martín Rubio y el teniente primero Victorio Fontana realizaron vuelos de observación y reglaje de artillería, asumiendo grandes riesgos. Las operaciones aeromóviles más importantes en magnitud se ejecutaron el 28 de mayo, cuando se realizaron dos movimientos con casi la totalidad de las aeronaves disponibles. Esta operación fue tal vez el único intento de maniobrar durante la campaña, pensado para apoyar el combate de Darwin y Goose Green, transportando dos compañías de infantería. Una vez allí, durante el vuelo de la mañana, Svendsen y el teniente Marcelo Florio se metieron en el pueblo de Darwin, que era literalmente barrido por la artillería británica, para rescatar heridos del combate [3].


Uno de los veteranos más respetados de la guerra, el general de división Mario Castagneto, sostiene en una carta que los helicópteros fueron la única movilidad con que se contó durante el conflicto. En total se volaron 1261 horas, repartidas así: UH 1H, 470 horas; Puma, 500 horas; Agusta, 250 horas; Chinook, 41 horas. Estas cantidades ponen de manifiesto el compromiso asumido por la Aviación en el teatro, volando hasta el último día, bajo cualquier condición meteorológica y en todas las situaciones tácticas. Las pérdidas hablan a las claras de la reciedumbre del combate. El 9 de mayo mientras se dirigía al rescate de los náufragos del pesquero Narwal, atacado por una patrulla aérea de combate inglesa, es alcanzado por un misil Sea Dart el Puma AE-505, disparado desde una distancia de trece millas desde la fragata Coventry, desapareciendo la tripulación integrada por los tenientes primeros Fiorito y Buschiazzo y el sargento mecánico de aviación Dimotta. Éstos representan el paradigma de un soldado que recibe una misión de vuelo y, sin preguntar nada ni medir riesgos, marcha en ayuda de sus semejantes en peligro. Orgullo para nosotros que los contamos entre los nuestros, ejemplo para las jóvenes generaciones, honor y gloria a los caídos en ese vuelo, Fiorito, Buschiazzo y Dimotta, héroes de la Aviación del Ejército, sus nombres serán recordados con respeto en los fogones cuarteleros.


El 9 de mayo también fue dañado por fuego naval un UH-1H en Moody Brook. El 21 de mayo, un Puma y un Chinook fueron destruidos en las proximidades de Monte Kent, mientras un UH, el AE 418, fue averiado. Ese ataque demostró la indefensión de nuestras aeronaves ante los aviones enemigos. Una vez reparado, el 418 voló hasta el 11 de junio en que fue destruido por artillería de campaña en el hipódromo de Puerto Argentino. Ese mismo día, el capitán Svendsen junto al sargento ayudante Santana y el cabo primero San Miguel rescataron, en arriesgado procedimiento, al teniente Arca, Aviador Naval eyectado frente a Puerto Argentino [4]. El 23 de mayo, un Puma AE-501, comandado por el My Roberto Yanzi, fue derribado cuando volaba próximo a Puerto Howard, junto a otro Puma y a un Agusta. El teniente primero Pérez Cometto logró esquivar el ataque de los Harriers y volvió, en medio de la confusión del combate, a buscar a sus compañeros. Durante la noche, regresaron a Puerto Argentino, cruzando el canal de San Carlos navegado por las fragatas inglesas llevando a varios oficiales de la Compañía de Comandos [5]. El 30 de mayo fue derribado el Puma AE 508, comandado por el Capitán Obregón, cuando transportaba a una patrulla de comandos de Gendarmería. A los pocos minutos del derribo, con Harriers barriendo toda la isla, el teniente Ramírez se hizo presente en el lugar y rescató a los gendarmes heridos en esa acción [6]. El día de la rendición fueron capturados un Chinook, siete UH 1H, de los cuales cinco estaban aún en servicio y dos A 109 Agusta. El mantenimiento no se interrumpió en ningún momento, mediante el trabajo de la Compañía de Mantenimiento, que apoyó el esfuerzo de guerra en todo momento, realizando vuelos de prueba y hasta cambios de motores en el terreno.


Merecen aquí lugar especial los soldados conscriptos que nos acompañaron durante la campaña, cumpliendo con su deber gallardamente. La mayoría de ellos se desempeñaron en la Sección Apoyo de Vuelo, a órdenes del sargento Monzón, un duro correntino de Ingenieros cuya imagen todos recordamos. En una de las tantas veces en que salimos a las disparadas, corridos por los aviones ingleses, lo dejaron a Monzón y sus soldados a la vera del Monte Kent, sin comida ni agua. Varios días después, me enviaron a buscarlos, aterricé y se acercó el suboficial a la cabina, dándose un diálogo que jamás olvidaré. – Que tal, Monzón, cómo anduvo eso?. - Y, mi teniente, es duro el cristiano para morir... El flash evocativo lo representa con la manguera de combustible en la mano, al lado de un helicóptero en medio del bombardeo, a los gritos, rodeado de sus milicos que trabajaban afanosamente en medio del vendaval de fuego. Hoy, después de tantos años, esos valientes siguen asistiendo a las ceremonias de la Aviación. Todos evidencian el peso de una experiencia brava que les tocó vivir y los hizo madurar de un golpe, los mismos sufrimientos y problemas de desempleo, divorcios, desprecio de algunos ciudadanos, desequilibrios psicológicos y fallas en la adaptación que todos los veteranos padecemos en algún grado. Todos tienen algún compañero colimba que se suicidó. Todos sobrellevan con dignidad sus penas y portan sus medallas con orgullo. Para algún desfile, visten de nuevo el uniforme de la Patria y ninguno de ellos acepta el mote de “chicos de la guerra”.


Los helicópteros vivieron todas las situaciones posibles, fueron atacados por aviones, por la infantería inglesa, fueron atacados con fuego de artillería y morteros, en el momento del aterrizaje y del despegue, sufrieron accidentes por meteorología, alguno hasta aterrizó sobre un campo minado. Los alcances de la tarea realizada cobra mayor dimensión si se considera que las máquinas operaron en condiciones marginales, con escasa o nula cobertura área táctica y volando, tanto de día como de noche, en inferioridad de condiciones técnicas frente al poder aéreo británico que contó para el mismo tipo de tareas con alrededor de 140 helicópteros.

EL FINAL

El 21 de mayo, la Fuerza de Tareas inglesa desembarcó en la bahía de San Carlos una fuerza equivalente a una brigada. Estaba integrada por tres batallones de Infantería, dos grupos de Artillería, elementos de apoyo y de aviación de combate. Otra brigada del Ejército se mantenía embarcada. La victoria británica se obtuvo cuando ya sus fuerzas estaban al límite de la extenuación, próximas a quedarse sin combustible, sin víveres y sin municiones, según reconocieron los propios comandantes ingleses [7]. La rendición de la Guarnición Militar fue una responsabilidad asumida por el propio general Menéndez. Debe recalcarse que, a pesar de la dolorosa circunstancia vivida por nuestras armas, la decisión se tomó previa imposición de ciertas condiciones: el reconocimiento del coraje y de la bravura de los soldados argentinos y la aceptación de que las banderas de guerra de las unidades regresaran al continente. Estas banderas son hoy prendas de orgullo para esas unidades.


No hubo desbandadas ni motines, ni tantas injurias que se escuchan por allí de muchos que nunca siquiera han dormido en una carpa. A las 1500 horas del 14 de junio cesó el fuego de las tropas enfrentadas. La confusión era total y lo más elocuente era el silencio de dos bandos que combatieron hasta el límite de sus fuerzas. Ya las alturas estaban en poder de los ingleses y no había capacidad para intentar otra respuesta. El comandante británico inició conversaciones con el Gobernador Militar y finalmente, a las 2100, se procedía a la firma de la capitulación. La campaña había terminado pero quedaba una sensación compartida por todos los veteranos de haber hecho todo lo humanamente posible. A ese esfuerzo se sumó el aporte de la Aviación del Ejército. Otro comandante inglés dio testimonio del respeto a las tropas argentinas: “Sentimos una sensación espléndida porque, después de la larga y dura serie de batallas en las islas, sobre tan considerable extensión de terreno especialmente inhóspito, todo haya concluido así. No cabe duda de que los hombres que se nos opusieron eran soldados tenaces y competentes y muchos han muerto en su puesto. Hemos perdido muchísimos hombres [8]”.


Los primeros muertos del Ejército en la guerra de las Malvinas fueron aviadores y mecánicos. Junto a las Compañías de Comandos, el Batallón de Aviación fue la unidad que más condecoraciones recibió y los datos reflejan la activa participación que tuvo la Aviación en el Atlántico Sur. Estos hechos nos llenan de legítimo orgullo y nos permiten trazar un horizonte hacia donde avanzar con nuestra especialidad. Lo experimentado en carne propia en la guerra de Malvinas, junto a los desarrollos y la doctrina de los países que enfrentan continuamente el horror de la guerra, indican que los medios aéreos en manos del Ejército constituyen un elemento de combate cercano, con decisiva influencia en el campo de combate. Más allá de la evocación, sirva esta crónica para orientar la reflexión sobre nuestro desarrollo futuro.


La Aviación del Ejército ha dejado su marca en la Guerra de las Malvinas, con muertos y heridos, intensa entrega y variados hechos de coraje. Hemos recorrido un largo camino desde él 82, con muchas lecciones aprendidas. ¿Qué podemos rescatar del dolor y la humillación de esa derrota? En primer lugar, que hay que estar preparados como si la guerra fuera a estallar mañana mismo, facilitando los recursos necesarios para la formación y entrenamiento de pilotos y mecánicos, así como para el mantenimiento de una organización en pie de guerra. En segundo lugar, debemos cerrar los déficits que aún arrastramos desde el 82, entre ellos el acceso a la tecnología de avanzada, la capacidad de exploración y ataque con helicópteros de última generación, la capacidad generalizada de vuelo nocturno con visores, el desarrollo de elementos tácticos realistas que potencien el poder de los helicópteros en la batalla, etc. En tercer lugar y lo más importante, debemos poner el acento en la ética del soldado que debe comportarse de acuerdo a un código de hierro. La conducta de aquellos que debieron enfrentar el último trance es motivo de orgullo y nos sirven de ejemplo permanente. En el futuro que todos deseamos para el Ejército, la Aviación tiene mucho para dar, aporte que haremos con trabajo y esfuerzo por el bien del Ejército y la grandeza de la Patria.


[1] El teniente primero Villagra fue condecorado por la acción.

[2] El teniente Héctor Molina recibió un reconocimiento especial por su desempeño como piloto de un helicóptero sanitario.

[3] Svendsen y Florio, junto a sus tripulantes fueron condecorados por la acción.

[4] Svendsen y sus tripulantes son condecorados por la acción y el aviador recibe el brevet de Aviador Naval honoris causa.

[5] El teniente primero Pérez Cometto, fue condecorado por la acción.

[6] Años después, el Teniente Coronel Francisco Ramírez recibió una alta condecoración de la Gendarmería Nacional por esa acción.

[7] Según cálculos realizados en la República Federal de Alemania, las bajas británicas habrían sumado más de 700 muertos y 1.500 heridos. Teniendo en cuenta que, durante los tres años de la guerra de Corea, Inglaterra perdió 537 hombres, la simple admisión de 255 muertos en 45 días de operaciones indica el más elevado promedio de bajas por día de combate, sufrido por los ingleses desde la Segunda Guerra Mundial.

[8] Palabras del brigadier Anthony Wilson, comandante de la Brigada 5 de Infantería británica (The Sunday Insight Team – Una cara de la moneda- The Falklands War, Hyspamérica, Bs. As. , 1984, p. 382.


(*) Durante la guerra con la jerarquía de Teniente integró el Grupo de Helicópteros de Asalto 601



lunes, 14 de mayo de 2012


Conceptos Básicos: Francotirador (Sniper)


Conceptos Básicos: Francotirador (Sniper), Tirador Selecto (Sharpshooter) y Tirador Designado (Designated Marksman)


*Historia de los Tiradores de Precisión
-Origen de la palabra “Francotirador”
Aunque no se tiene bien definido, el origen de la palabra “francotirador” al parecer deriva del francés “franc tireur” que en la traducción al español se puede interpretar como “tirador franco” o lo que significaría “Tirador con libertad o libre”, este termino nace durante la guerra llamada “franco-prusiana” que fue un conflicto bélico que tuvo lugar desde julio de 1870 hasta mayo de 1871 por motivos que no detallare. El punto es que durante esta guerra, muchos soldados franceses que avanzaron en las primeras oleadas de ataque, ante la rápida retirada de sus compañeros debido a las derrotas iniciales, quedaron detrás de las líneas enemigas; estos soldados al verse en solitario en territorio hostil, comenzaron a esconderse y acechar y eliminar a los prusianos en su propio territorio utilizando su excelente fusil “Chassepot” de pólvora sin humo (favoreciendo el tiro estando oculto) que tenia un gran alcance. Gracias a estas características del rifle los disparos se podían hacer desde lejos y casi con total impunidad, autodenominándose “franc tireurs”.

Cabe destacar que los autodenominados “franc tireurs” eran tiradores convencionales, pertenecientes al cuerpo regular del ejercito y que por la propia necesidad de supervivencia comenzaron a adoptar estrategias de tiro en solitario. Ninguno de los “franc tireurs” recibió en absoluto algún adiestramiento especial o diferente al de sus compañeros del cuerpo regular del ejercito.
Aunque por otra parte, el término castellano de francotirador procede de un galicismo, pero el término francotirador es equiparable al británico de sniper, estando el de tirador selecto homologado a sharpshooter y el de tirador distinguido al de marksman.

Bosquejo de un franc tireur tras lineas enemigas

-Origen de la Palabra “Sniper”
Los precedentes de la palabra Sniper data concretamente del siglo XVIII, ya que habían tiradores especializados europeos que realizaban tiros muy complejos a blancos en movimiento, en este punto es donde se acuña el término “sniper”, cuando los ingleses denominaban así a los que cazaban a unos pájaros pequeños llamados “snipe”, estos pájaros eran muy escurridizos y nerviosos por lo que el que los cazaba era un consumado tirador de precisión, así pues, empezó a denominarse “Sniper” a aquellos que lograban realizar tiros tan complejos como los hechos en la caza del ave “snipe”.

El famoso pajaro “Snipe”

-Origen de la Palabra “Sharpshooter”
En el siglo XIX, algunos soldados de la unión de la guerra civil americana empleaban rifles de precisión marca sharp para realizar tiros a largas distancias con gran precisión, derivado de ello a estos tiradores se les denomino Sharpshooters (que significaría en español “tiradores de sharp”).

Tiradores de Rifle Sharp


-Bautizo de fuego en combate de los tiradores de precisión
Los primeros tiradores de precisión remontan su origen casi a partir de las primeras armas largas de fuego portátiles en el
siglo XVI, sin embargo en el XVIII cuando aparecen fusiles que tienen un relativo alto alcance, también se inician muchas guerras, algunas tantas se desarrollaron en Europa y otras tantas en América, siendo en esas guerras donde tanto “Franc Tireurs”, “Snipers” y “Sharpshooters” aparecen como tiradores de elite; por ejemplo durante la guerra civil americana, los tiradores, tanto del norte como del sur eran capaces de disparar a “mano alzada” (es decir solamente con el rifle y sin aditamentos) a una distancia de 440 metros. De igual forma los británicos en la guerra de independencia americana usaban tiradores especializados, que no eran si no montañeses escoceses que tenían como particularidad el ser cazadores, empleando por ende sus técnicas de rastreo, camuflaje y precisión, en la búsqueda y eliminación de personal americano, dándole entonces el enfoque que hoy conocemos a los tiradores de precisión tanto militares como policiales y de cacería.

*Clasificación o Niveles de los Tiradores de Precisión
Muchos ejércitos al paso del tiempo ha evaluado la posibilidad de asignar a ciertos tiradores que tuvieran mayores capacidades de tiro para realizar tiros en circunstancias especificas, en este punto surgen tres términos importantes:

1.- Tirador distinguido (Sharpshooter).- Se puede definir como aquel tirador que sobresale en su escuadra o pelotón, y por ello, su arma va dotada normalmente de una mira telescópica (sobre su fusil de asalto convencional que es igual al de los demás de su escuadra), siendo su misión la de abatir blancos de forma efectiva dentro de la distancia ordinaria del combate de infantería (hasta 400 metros) y en teoría no seguiría ningún entrenamiento especial a la hora de su utilización, por ende la única diferencia entre sus compañeros y él, es que su rifle tiene mira telescópica.

Francotiradores de la Compañia de Cazadores de Montaña

2.- Tirador selecto o Tirador designado (Designated Marksman).- Se define como aquel tirador (seleccionado de entre los tiradores distinguidos) que tienen la misión de batir blancos a una distancia de entre 600 y 800 metros. Para ello, éste soldado de cuerpo regular sí sigue un curso específico de tiro, así como también se le dota de un arma especializada que suele ser un rifle de precisión regularmente semiautomático, equipo de uso específico como anemómetros o binoculares, y sobre todo munición tipo match dada la distancia de tiro (munición match es la que asegura de forma uniforme una precisión igual o inferior a 1 moa o minuto de ángulo, el cual equivalente a un rango circular de 2,54 cm. a 110 metros, próximamente se publicara un articulo sobre Minuto de Angulo o MOA para que se entienda mejor este concepto).


Francotiradores de la Infanteria Mecanizada

3.- Francotirador (Sniper).- Este es el ultimo nivel dentro de la escala de tiradores de precisión, un francotirador es un tirador seleccionado de entre los tiradores designados para ser integrado en un cuerpo elite que regularmente se denomina SCOUT/Sniper (ver el articulo al respecto de este tema en:http://tirodeportivo.wordpress.com/2009/04/18/grupos-elite-scoutsniper-estrategias-y-entrenamiento/). Estos tiradores llevan más allá la misión del tiro a larga distancia mediante técnicas de camuflaje, reconocimiento, navegación, cálculos, exploración y armas de alta precisión que en ocasiones son de uso exclusivo del cuerpo elite mencionado. Para poder llegar a este nivel, se requiere (además de haber pasado por los dos niveles anteriores) acreditar cursos y entrenamientos elite; una vez que los tiradores acreditan esos cursos y entrenamientos, son desincorporados del cuerpo regular de infantería y asignados a un pelotón de SCOUT/Sniper’s que se considera como un grupo elite adjunto al cuerpo regular del ejercito (ver desambiguacion de cuerpo regular y grupo elite en el articulo:http://tirodeportivo.wordpress.com/2009/04/11/conceptos-basicos-distribucion-de-los-ejercitos-y-unidades-especiales/ si no lo han leído este es un buen momento para que no se confundan).

Francotirador del Regimiento de Asalto Aereo 601

Francotiradores de la Compañia de Comandos 602


* ¿Dónde se puede agrupar un sniper en el ejército?
Eso depende de la doctrina operativa de cada ejército:

- En Francia, los pelotones de fusileros tienen un tirador selecto armado con un fusil de cerrojo FR2F, así como en Bélgica, que usan el Accuracy. Mientras en Alemania y EEUU, en cada pelotón hay un tirador selecto armado con un fusil de asalto dotado de mira telescópica, a su ves los estadounidenses tienen independientemente del cuerpo regular un grupo elite de francotiradores (ver articulo sobre los SCOUT/Snipers)
Francotirador de los SCOUT/Sniper del USMC

- En Rusia, los tiradores selectos están a nivel de sección.

- En Israel, las unidades sayeret y las de las brigadas de infantería ligera cuentan con un mínimo de 5 tiradores de precisión por sección armados con fusiles de asalto dotados de miras telescópicas.
- En Mexico se tienen solamente a nivel de operaciones especiales como las FES y los GAFES (ver articulos sobre FES y GAFES)
Otros ejercitos tienen los francotiradores desplegados a nivel sección, compañía, batallón o integrando unidades específicas, como es el caso de la Legión Extranjera Francesa que tiene en alguno de sus regimientos, en le 2 REP, dotado de una compañía orgánica de francotiradores.
Ahora bien, además del israelí, varios ejércitos más usan la táctica de dotar a sus francotiradores (al menos en casos tácticos concretos) con un fusil de asalto además de su fusil de francotirador. Estos ejemplo son España y Rusia, y hay varios motivos tácticos para esto por ejemplo:

1.- Al llevar el fusil de precisión guardado en la guitarra (funda de transporte táctico) el fusil está protegido de golpes que puedan dañar la mira, acción o cañón del arma),

2.- Se evita en gran medida que el francotirador sea identificado y por tanto abatido por sus contrapartes enemigos ya que el francotirador es siempre el objetivo número uno a abatir por otro francotirador

3.- Se otorga con ese fusil de asalto más potencia de fuego a la unidad táctica en la que está desplegado el francotirador.

Francotirador de la Agrupación de Comandos Anfibios con un fusil Barret M-95

Integrantes del GOE con fusiles HK PSG-1 y HK G-41

Grupo Especial Alacrán (Gendarmería Nacional Argentina)

Agrupación Albatros (Prefectura Naval Argentina)

Francotirador de la IMARA
INFO: Facebook de Grupo Especial de Operaciones Federales (G.E.O.F.)