sábado, 16 de junio de 2012

Relatos En Primera Persona

Capitulo 5 de 10

HMS-ARDENT

-21 de Mayo de 1982


-Desde muy temprano los integrantes de la Tercera Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque estuvieron reunidos en la sala de prevuelo de la Base Aeronaval Rio Grande, los doce pilotos escucharon las  indicaciones del comandante de la unidad, el Capitán de Corbeta (CC) Rodolfo Castro Fox y luego ultimaron los detalles de la misión, las ordenes del Comando especificaba que la 1°Divicion, formada por dos secciones de tres aviones cada una, debía atacar un buque de transporte que estaba en Bahia Fox en la Gran Malvina, al sur del estrecho de San Carlos, los seis aviones despegaron exactamente a las 10:15 y pusieron rumbo de inmediato a las islas, pero instantes después se les ordeno cambiar de ruta y dirigirse hacia el norte del estrecho y atacar a dos buques, otra llamada posterior modifico nuevamente las ordenes, debían regresar ya que en el lugar indicado no había dos buques, si no doce.

-Ni bien aterrizaron los pilotos de la 1°ivicion se reunieron con los miembros de la 2°Divicion y junto planificaron una nueva misión de características totalmente diferente, atacar una Fragata que puede estar al sur del estrecho de San Carlos o navegando hacia ese lugar, de acuerdo con informaciones obtenidas, se trataba de un buque “piquete”, es decir, de un buque adelantado a la propia fuerza cuya tarea consiste en alertar sobre eventuales ataques de aviones Argentinos provenientes del continente, después del almuerzo, los tres primeros pilotos que debían partir primero ascendieron a una camioneta que los acerco rápidamente hasta donde estaban los aviones, luego de la inspección exterior el CC: Alberto Philippi, líder de la misión, se ubico en el 3-A-307, el TF: Marcelo Marquez como numeral uno en el 3-A-314 y el TN. José Arca como numeral número dos en el 3-A-312, en fila los tres A-4Q comenzaron a rodar hacia la cabecera de pista y como era habitual en Rio Grande, la permanente llovizna caía sin cesar, muchas veces la tención que se siente cuando se está por llegar al blanco hace cometer errores y provocar olvidos, por lo tanto Philippi y sus numerales conectaron todas sus llaves de armamento con excepción del “master” que es lo último que se debe accionar antes del ataque, cada avión llevaba cuatro bombas Mk.82 Snakeye de 500 Libras (227 Kg) y 190 tiros para c/u de los dos cañones Colt Mk.12 de 20mm, lo planeado era que a unos 2000 Mts (2 Km) del objetivo se finalizaría con las maniobras evasivas, se ascendería, se dispararía los cañones, a 450 nudos y cuando la “piper” de la mira pasara por la proa del blanco se apretaría el botón que lanzaría las bombas en reguero separadas por 40 Mts. 


 

-Philippi puso máxima potencia e inicio la carrera, segundo después lo siguió Marquez y Arca, en ese orden, ya en el aire, los tres aviones se reunieron y ascendieron a 30.000 pies, la altura prevista para la navegación, la distancia hasta el blanco era de 400 MN debiendo comenzar el descenso unas 100 MN antes para evitar entrar en el lóbulo de los radares enemigos, asimismo antes de llegar a las islas ya deberían estar volando rasante, de acuerdo a ese perfil, llegar al objetivo le demandaría menos de una hora, en pleno vuelo el controlador del radar de Rio Grande se comunico con Phillipi para advertirle que en el área en que 
atacarían estaba protegida por una Patrulla Aérea de Combate (PAC) Harrier formada por dos aviones, minutos después, mediante otra comunicación, se les informo que el objetivo de alternativa, en el caso de no encontrar un buque al sur del estrecho, era cualquier unidad que se encontrase en San Carlos, Philippi miro hacia ambos costados, preocupado, allí estaban sus numérales a quien el conduciría en una misión difícil, extremadamente difícil, iban solos sin ningún tipo de cobertura aérea con relativas posibilidades de caer por sorpresa sobre el buque enemigo y con la certeza de que se encontrarían con aviones enemigos 
cuya única tarea era el eliminar a todo posible avión agresor, en verdad llevaban todas la de perder, para el cruce a las islas no contaban con sistema de navegación, con un movimiento de alas, Philippi le anuncio a sus numerales que debían comenzar a descender, el silencio de radio era estricto, todo lo habían conversado en el prevuelo, cualquier dialogo entre los pilotos podía ser captado por los Ingleses aun antes de estar dentro del alcance del radar, los tres aviones iniciaron el descenso al mismo tiempo que conectaban el “master” de armamento, a partir de ese momento las bombas saldrían con solo apretar el botón del bastón de mando, de pronto, y confundidas entre las nubes que las rodeaban, aparecieron las islas a la vista de los pilotos, unos cinco minutos antes de lo esperado, era evidente que el viento de cola, mayor que lo previsto por el control de meteorología, había “empujado” más de lo calculado, ese adelanto podría haber permitido la detección por parte del enemigo, por ello Philippi dispuso descender mas, minutos después estaban volando rasante, la navegación la realizaban por velocidad, rumbo, tiempo, referencias visuales, cuando las tenían, o por estima, todo a razón de siete millas y media por minuto, cuando recalaron en la Isla de los Pájaros al SO de la Gran Malvina, los tres aviones se pegaron a la costa volando a tan solo 50 Pies del agua, con un movimiento perfectamente sincronizado adoptaron la configuración de ataque, el líder adelante, abierto hacia la derecha el numeral uno Y a la izquierda “balanceando” la formación, el numeral dos, de esa forma los numerales se apoyaban mutuamente y le cuidaban las “espaldas” a su líder permitiendo que la división alcanzara una perfecta agilidad de maniobra, giraron por la derecha y siguiendo el contorno volaron hasta llegar a Cabo Belgrano, el tiempo había empeorado, el techo de nubes estaba apenas a 500 Pies de altura, por lo que no podíamos ascender para ampliar el campo visual, además los chubascos habían ido aumentando en intensidad a la par que la visibilidad no alcanzaba a 1000 metros, obligando a los numerales a cerrarse a fin de mantener el contacto visual, el Cabo Belgrano se presentaba ante sus ojos como una mole rocosa impresionante que salía en forma perpendicular de un mar totalmente negro cuyas olas salpicaban los parabrisas de los aviones y se metía en las nubes, los pilotos, a casi 900 Km/h, trataban por todo los medios no llevarse por delate ningún accidente costero, el panorama no podía ser peor, en esos instantes Philippi vacilo, ¿debía regresar a Rio Grande o continuar a pesar de la mala situación en que estaba la aproximación al blanco?, el hecho de regresar estaba profesional y operativamente justificado, no solo las pésimas condiciones meteorológicas abalaban la decisión de volver a la base, si la fragata Inglesa se encontraba en el estrecho de San Carlos, lanzaría un misil mientras Philoppi todavía le restaban 4 MN para divisar el buque Ingles, era evidente que no tenían ninguna chance, recibirían un “misilazo” mucho antes de que ellos tuviesen una idea clara de donde estaba el enemigo o la certeza de que allí hubiese realmente una nave Británica, ni siquiera tenían un detector de contra medidas electrónicas como para saber si habían sido detectados o si estaban siendo “iluminados” por un radar de control de tiro del tipo por ejemplo, empleado por el sistema Sea Wolf, sin ninguna duda las circunstancias desfavorables justificaban plenamente la decisión en el sentido de regresar, pero Philippi pensó, “vamos a ver qué pasa más adelante, tal vez esto mejore”, los tres aviones giraron hacia la izquierda y efectuando una navegación estimada, ya que no veían nada, pusieron rumbo 070° para cruzar la boca del estrecho de San Carlos, el cruce debían hacerlo en cuatro minutos que se les hicieron eternos, Philippi pensaba llegar a la costa opuesta mucho antes y sin quererlo rompió el silencio de radio:

-¡Que largo es esto!

-Exclamo, refiriéndose a lo ancho del canal, esa frase por si sola, refleja toda la tención y ansiedad de ese momento, sus numerales comprendieron el significado de lo que habían escuchado, no respondieron, ellos también se sintieron desprotegidos en medio del canal, como en el estrecho no había nada, Philippi decidió dirigirse hacia el blanco alternativo, los buques que estuviesen en Puerto San Carlos, ni bien llegaron a la costa oeste de la isla Soledad giraron hacia la izquierda y pusieron rumbo 025° sobrevolando la playa a 50 Pies de altura y a 450 Nudos de velocidad, paulatinamente fue mejorando la meteorología, pasando Puerto Findlay divisaron un buque que de acuerdo con la primera estimación, estaba muy cerca de Puerto Rey, Phillippi que estaba al frente de la formación, advirtió con una seña a sus numerales, pero al acercarse un poco mas notaron que era un buque civil, concretamente se trataba del Rio Carcaraña, una nave Argentina ya neutralizada por los Ingleses, continuaron hacia Puerto San Carlos, unas 5 MN antes de llegar a la Bahia de Ruiz Puente, vieron, detrás de la piedra North West Island, que es una roca que aflora cerca de Punta Federal, en el extremo norte de la bahía, el palo y las antenas de un buque de guerra, en ese preciso momento se escucho la vos de Arca:

-Un buque señor

-Vamos a atacarlo

-Respondió Philippi


-La primera intención del líder fue atacar directamente buscando la protección de las piedras durante la aproximación, pero el barco se movió con sorpresiva rapidez saliendo de detrás de las rocas y buscando el centro del canal, pensando que el buque ya los había detectado, Philippi giro a la derecha para buscar mimetizarse en el radar con el eco de la costa, recorriendo todo el borde de la bahía en un giro suave hacia la izquierda, quedo en condición favorable para atacar desde la aleta de babor, hacia la amura de estribor, es decir, cruzarlo como corresponde, de atrás hacia adelante, los numerales seguían a su líder manteniendo la formación balanceada, Philippi tuvo la intención de mantenerse oculto tras las piedras y “salirle” al buque desde ese sector, pero la nave se movió tan rápidamente que se vio obligado a realizar un brusco giro hacia la izquierda para buscar la corrida de ataque, como resultado de ese movimiento, Arca se quedo sin radio de giro como para mantener la posición y tuvo que deslizarse hacia afuera, a la derecha, quedando en segundo lugar, a su vez Marquez, para mantener la premisa de atacar desde distintos ángulos, se deslizo hacia adentro quedando en tercer lugar y la izquierda del líder, ya a distancia Philippi apretó el gatillo de los dos cañones Colt Mk.12, pero se trabaron, con un movimiento del bastón ascendió para descargar las cuatro bombas, el buque había comenzado a tirarles con sus cañones AA, en ese momento vio, sobre la proa dos “splash” en el agua provocado por el disparo de misiles, si bien no observo los misiles, esos “splash” le indicaron que aquellos estaban en el aire, al pasar sobre el blanco Philippi apretó el botón para lanzar las bombas e inmediatamente inicio el escape efectuando maniobras evasivas, es decir giros bruscos hacia una y otra banda, el buque a toda velocidad giraba a la izquierda tratando de evitar el ataque

-Volvemos por la misma

-Dijo Philippi indicándoles a sus numerales que regresaban por la misma ruta ya que por allí no habían encontrado obstáculos, en ese momento la voz de Arca:

-¡Bien señor!, ¡Una en la popa!

-Antes de iniciar su ataque, Arca que volaba detrás de Philippi fue testigo del ataque de su líder, jamás un piloto puede ver el resultado de sus lanzamientos, pues luego de descargar su armamento tiene que preocuparse de una sola cosa, escapar, cuando Philippi realizo ese giro a la izquierda para estar en distancia de tiro, Arca quedo a menos de diez segundos del avión líder, el buque ya había comenzado a disparar formando una verdadera cortina de fuego, se veían claramente las explosiones en el aire y los impactos en el agua, en momentos en que Arca gatillaba sus cañones vio que el buque se iluminaba y quedaba oculto por una espesa humareda había lanzado misiles, hizo girar bruscamente hacia la derecha para evitar los disparos al corregir el rumbo vio que salían las bombas del Philippi las que se frenaron para dar tiempo a que se armara la espoleta si las bambas estallaban, el área de esquirlas ocasionada por la explosión daría de lleno en su avión, tuvo la esperanza que ninguna explotara, pero la ultima dio de lleno 
en la popa, humo negro, fuego, trozos de hierro, agua y uno que otro cuerpo humano, todo entremezclado, se levanto por el aire, Arca sin otra alternativa paso en medio de ese infierno y descargo sus bombas

-¿Y Marquez?

-Pregunto Arca ansioso

-¡Otra en la popa!

-Grito Marquez sin ocultar su entusiasmo
-De inmediato y luego de que Marquez descargara también sus bombas, los tres aviones bien pegados al agua, se reunieron mientras escapaban, Philippi, adelante a su derecha y a unos 1000 metros, Arca, y a la derecha de este y a poco menos de 1500 metros Marquez, no había pasado ni quince segundos cuando se escucho la voz de Marquez que angustiado gritaba:

-¡Harrier!, ¡Harrier!, a la izquierda

-Los estaban esperando arriba, como no habían podido interceptarlos antes del ataque, los Harrier los esperaban para “cazarlos” durante el escape, eran dos Sea Harrier “negros” de la Royal Navy piloteados por el Lt: Clive Morell (XZ457) y el Flt.Lt John Leeming, piloto de la RAF, en el (XZ500), la orden de Philippi no se izo esperar:

-¡Lanzar cargas exteriores!

-Los A-4Q llevaban dos tanques de combustible suplementarios de 300 Gal (1300 Lts) y un lanzador múltiple de armamento que a los efecto del vuelo eran aerodinámicamente resistencia por consiguiente para alivianarse y lograr agilidad era necesario desprenderse de todo aquello que significara trabas para evadirse rápidamente de los aviones enemigos, Philippi y Marquez lanzaron sus cargas exteriores

-Tratemos de llegar a las nubes

-Dijo Philippi mientras continuaba efectuando maniobras evasivas  en dirección al sur del estrecho cuando miro hacia el avión de Arca vio que todavía llevaba los tanques suplementarios colgados debajo de las alas

-Arca, los tanques también

-Grito a su numeral


-Arca miro su jefe, en ese preciso instante el Sea Harrier de Leeming disparo una ráfaga de 30mm sobre el avión de Marquez, pero dio en el agua, la segunda ráfaga impacto de lleno en el A-4 provocando el estallido de la turbina por lo que el aparato prácticamente se desintegro en el aire, cuando Arca, totalmente ajeno a la suerte corrida por su compañero se disponía a lanzar los tanques suplementarios, vio que el Sea Harrier de Morell lanzaba un Sidewinder que luego de un breve recorrido se introdujo en la tobera del avión de Philippi, el avión entonces comenzó a temblar y trepar como encabritado, Philippi trato de bajar la nariz de su A-4Q, pero el bastón de mando estaba como soldado, no se movía, con ambas manos trato de llevar el bastón hacia adelante, en ese momento vio que el SeaHarrier que se encontraba a su derecha y abajo se acercaba para rematarlo, por lo que se eyecto

-Me dieron, me eyecto, estoy bien

-Dijo Philippi con voz entrecortada.

-Normalmente cuando se “corta” turbina y se saca el freno de picada, el avión se desacelera de forma instantánea, con el avión de Philippi no ocurrió tal cosa, si  no que continuo sin experimentar la reacción esperada con la mano derecha tomo la manija y dijo para si mismo “halla voy” y tiro con fuerza, una fuerte explosión lo aturdió al mismo tiempo que sentía un fuerte dolor en la nuca y se desmayo, es muy probable que esto haya sucedido por la alta velocidad que llevaba el avión, el manual del piloto recomienda el reducir al mínimo la velocidad al momento de la eyección, en este caso la velocidad era de 500 Nudos (926 Km/h), cuando Arca vio que el misil impactaba en el avión de su jefe se quedo bloqueado por una fracción de segundos, su capacidad de asombro estaba colmada, era su primera experiencia de combate y las emociones se le habían acumulado excesivamente en pocas horas, pero los impactos en su ala derecha lo volvieron a la realidad, el SeaHarrier a los mandos de Morell intento dispararle un Sidewinder, pero este no salió por lo que apelo a los cañones de 30mm, esa primera ráfaga “hundió” el avión de Arca que casi impacta contra el agua, rápidamente tomo la manija de eyección, pero como logro controlar el aparato la soltó, para romper la línea de tiro del SeaHarrier Arca comenzó a ascender, no tenia con que tirarles, pero si lo perseguía podía dificultarles los disparos, otra cosa no podía hacer en eso estaba cuando recibió otra ráfaga de 30mm isparada por el SeaHarrier de Leeming que dio en el ala izquierda, dos luces de alarma se encendieron en el tablero del A-4, Arca mediante un fuerte viraje a la izquierda fue al encuentro del SeaHarrier listo para eyectarse pues estaba con endurecimiento de los controles por fallas hidráulicas y sin oxigeno, de pronto los dos SeaHarrier giraron bruscamente y se alejaron, ya no tenían ni munición ni combustible con el avión en esas condiciones, Arca tenía que recurrir a los controles manuales o eyectarse, recordó que el manual de instrucciones recomendaba conectarlos con el avión estabilizado y a no más de 200 Nudos de velocidad, el volaba a 480 Nudos sin poder reducir la velocidad, decidió intentarlo, tiro de la manija y el avión respondió bien por lo que continuo navegando con controles directos, sin dudarlo, puso rumbo a Puerto Argentino pero evitando pasar por Pradera de Ganso, miro el tablero, velocidad, 500 Nudos, combustible, 1100 Libras y en marcado descenso, los proyectiles de 30mm le habían hecho seis agujeros en el ala izquierda y cuatro en el ala derecha provocando la perdida de combustible, el avión en ese punto solo contaba con el combustible de los tanques del fuselaje ubicados detrás del asiento del piloto, Arca se concentro en el vuelo, en esas condiciones debía evitar colisionar con el suelo y además lograr comunicarse con Puerto Argentino  para que la artillería AA no le dispara, ya había ocurrido que un avión resulto derribado por AAA propia y no deseaba pasar por la misma experiencia, varias luces de alarma del tablero comenzaron a encenderse, el indicador de combustible dejo de funcionar y la pérdida de oxigeno se hizo ostensible, como no podía sacarse la máscara pues el micrófono formaba parte de ella, la corrió hacia un costado de la cara y comenzó a llamar a Puerto Argentino 

-TALA, aquí TABANO 312
-TALA, aquí TABANO 312 

-Nadie respondió
-Luego de insistentes llamadas Arca escucho en sus auriculares  la voz del piloto de Ejercito, Cap: Jorge R Svendsen quien a los mandos del UH-1H (AE-424) Junto con el Sgto 1° Miguel A.Santana y el Cbo 1° Martin H.SanMiguel estaba en vuelo por la zona:

-TABANO, aquí ALJIBE, lo estamos escuchando fuerte y claro, lo dejo libre para que hable con TALA

-TALA no me escucha, ¡hágame puente!, ¡dígale que paren el fuego que voy en emergencia!

-Quédese tranquilo, lo tenemos controlado, el fuego ya paro 

-Le comunico Svendsen

-En ese preciso momento Arca escucho en su canal una comunicación en ingles entre pilotos de dos Harrier por lo que decidió no seguir hablando, estos aviones contaban con instrumentos que permitían ubicar el lugar donde estaba la fuente de emisión de cualquier señal de esta forma podía ir e interceptarlo:

-¿Me escucha TABANO?

-Pregunto Svendsen

-Sí, sí, corto

-Respondió Arca

-En silencio absoluto continuo con su navegación, de pronto y  ayudado por la carta que llevaba sobre la rodilla derecha pudo identificar la estancia Fitz Roy, en pocos segundos estuvo sobre el mar, como ya estaba próximo a Puerto Argentino comenzó a llamar:

-TALA, aquí TABANO 312

-Cuando estaba por repetir el llamado Puerto Argentino respondió:

-TABANO, aquí NIPON

-Al fin, adelante NIPON

-Lo tengo en la pantalla, puede eyectar

-Entre los pilotos eyectar es mala palabra pues la experiencia dice  que nunca se sabe que secuelas puede dejar una eyección, de ahí que siempre sean reticentes a este procedimiento

-No, no eyectare

-Dijo Arca

-Voy al aterrizaje, pero no tengo la pista a la vista, no veo nada.

-Venga tranquilo que lo tenemos en la pantalla.

-Allá voy…

-Pongo rumbo Este 

-En ese momento aparecieron dos SeaHarrier que habían escuchado la conversación de Arca con el helicóptero de Ejercito, cuando lo vieron se lanzaron en picada disparando sus cañones, pero afortunadamente erraron los disparos, sin acercarse demasiado giraron bruscamente y se perdieron en el mar rumbo al NE, Arca, cuya capacidad de asombro había llegado a límites incomprensibles, se repuso del susto y realizo un giro para ubicar la pista

-¿Y qué va a hacer? 

-Pregunto el controlador del aeropuerto

-Voy a bajar el tren de aterrizaje

-Bueno, está bien

-Disminuiré la velocidad

-En ese momento Arca escucho una voz conocida

-¡Pucha que sos puntillosos!, estas en emergencia, ni pienses 
en bajar la velocidad, baja el tren y veni al aterrizaje 

-Dijo el Vicecomodoro Iannarielo tratando de darle tranquilidad, Arca movió la palanca tratando de accionar el tren de aterrizaje con el sistema de emergencia, pero el indicador le marcaba que mientras que la rueda de nariz y la derecha estaba abajo y trabadas la izquierda estaba “insegura”

-Tren abajo, pero tengo fallas eléctricas

-La voz de Arca era el fiel reflejo del difícil transe por el que estaba pasando

-¿Tenes algún inconveniente?

-Pregunto Iannarielo

-Si, tengo indicación insegura del tren

-¿Qué pensas hacer?

-Repregunto Iannarielo

-Pasare sobre la torre, verifique si el tren está bien

-Arca disminuyo la velocidad y paso por arriba de la torre y nuevamente escucho la voz del Visecomodoro

-No es que el tren este inseguro, directamente el tren izquierdo 
no está, solo está el agujero y puedo ver el cielo a través de 
la cantidad de orificios que tiene ese avión, no pierdas más 
tiempo, anda a la bahía y eyecta 

-En verdad el avión de Arca estaba todo agujereado el ala izquierda tenia tremendos agujeros y el timón de dirección había sido averiado por los disparos de los aviones Ingleses, no le quedaba otra alternativa, debía eyectarse, trato de centrar el avión, cuando logro bajar la potencia y frenar hasta los 170 Nudos le vino a la memoria el accidente del Teniente Peña, “la máscara” dijo en vos alta, a pesar que los procedimientos aconsejan eyectar con la máscara, se la quito, tomo la manija de accionamiento del asiento con la mano derecha y tiro de ella, luego de una explosión muy fuerte, Arca sintió que daba vueltas en el aire, no perdió el conocimiento, pero no veía nada, tenia lo que se denomina “visión negra” que se produce por que el fuerte impulso hacia arriba hace descender la irrigación sanguínea al cerebro, de pronto un tirón, el paracaídas se abrió y quedo colgando de él a 2500 Pies de altura, cuando recupero la visión quedo atónito al ver que su avión giraba y lo enfrentaba, en esa fracción de segundos pensó, “no me mate en el ataque al buque ni en el combate con los Harrier y ahora me va a llevar por delante mi propio avión” unos metros antes el avión giro y se alejo, pero nuevamente dio la vuelta en dirección a Arca en momentos que desde tierra comenzaron a tirar para derribarlo, derribado el avión y superada esa situación, 
tragicómica.


-Arca se quito los guantes, inflo el chalecos salvavidas, pero no quiso  desprender el bote, los últimos tramos de la caída lo hizo mirando al agua y cuando la toco, largo el paracaídas y se quedo flotando bastante incomodo porque tenía el bote individual en las asentaderas, un ruido a sus espaldas lo tranquilizo, era un helicóptero Bell UH-1H (AE-424) del Ejercito que piloteado por Svendsen se acercaba para rescatarlo, Arca trataba de superar como podía el mal trance, el agua helada, el bote que no le permitía libertad de movimiento y el peso del equipo que llevaba puesto y al peso del equipo había que sumarle el suyo propio, unos 83 kg por lo que era imposible subirlo al helicóptero a pulso, para colmo de males, el “Huey” era un helicóptero de combate por lo que no contaba cabria de rescate, Svendsen acerco el helicóptero todo lo que pudo pero los primeros intentos fueron vanos, por una de las puertas laterales el Ca1° San Miguel le grito a Arca:

-¡Agarre la cuerda que trataremos de arrastrarlo!

-Así lo hizo, se tomo de la cuerda normalmente empleada para atar las aspas y cuando el aparato comenzó a moverse, la cuerda se rompió, San Miguel la volvió  a unir, pero se volvió a cortar, Arca estaba destruido por el “stres” de combate y por el agotamiento que se acentuaba a pasos agigantados, tragando cada vez más agua y ya casi no sentía las manos ni los pies debido al intenso frio, por lo 
que tomo la decisión de nadar los 500 metros que lo separaban de la costa, con no pocas dificultades se pudo quitar el equipo que tanto le molestaba y le hizo señas al helicóptero para que se alejara pues el flujo de aire que generaba le impedía desplazarse, con el traje anti exposición y las botas puestas, comenzó a nadar, pero no logro acercarse mucho pues escucho voces desde la costa:

-¡No siga!, ¡no siga!, ¡esto está todo minado! 

-Arca se detuvo, de su excelente estado físico poco quedaba, había perdido la noción del tiempo, todo era un solo instante, interminable, su mano derecha, ya entumecida y temblorosa se alzo para indicar al helicóptero que regresara, más que un gesto fue una súplica, débil, muy débil

-¡”Dios mío ayúdame”!

-Repetía una y otra vez


-El helicóptero se acerco, Arca podía ver la desesperación dibujada en la cara de Svendsen, este tratando de dominar por todos los medios el aparato, lo aproximo lentamente para que se tome del patín del tren de aterrizaje, fue inútil, Svendsen se dio cuenta que Arca no aguantaría mucho tiempo más en el agua helada, ya llevaba más de media hora, al no tener otra salida recurrió a un procedimiento extremadamente peligroso, metió los patines del tren de aterrizaje en el agua para que Arca se colgara de pies y manos mientras San Miguel, con medio cuerpo  fuera del helicóptero sostenía de los pelos y la cabeza al piloto tratando de sostenerlo lo más fuerte posible, así colgado y al ras del agua Arca fue llevado hasta la costa, al llegar, el agotamiento lo venció y se soltó del patín cayendo de espaldas desde poco más de un metro de altura cayendo pesadamente sobre las 
piedras, en el mismo aparato fue cargado y llevado rápidamente al hospital de Puerto Argentino, durante el viaje San Miguel lo llevaba entre sus brazos propinándole cachetazos a fin de que no se duerma y caiga presa de la hipotermia, en medio de esto Arca balbuceaba:

-“Si seguís pegándome te cago a piñas” 

-Para Arca la odisea había terminado:
-A fines de Mayo, y con un brazo enyesado, fue evacuado al continente






-Como es norma, el piloto antes de decolar tiene que cumplir con varios requisitos de control conocidos como verificación del avión.

-Así fue como el Teniente de Navío Benito Rotolo, Teniente de Fragata Carlo Lecour y Teniente de Navio Roberto Sylvester poco antes del mediodía del 21 de Mayo se dirigieron hacia sus respectivos A-4Q Skyhawk para realizar la inspección externa de los aparatos, durante varios minutos estuvieron verificando entre otros, el parante de la rueda de nariz, los “slots” y las bombas, en el caso de estas comprobaron que las espoletas de las cuatro bombas Mk.82 Snakeye 
de 500 Libras estén bien colocadas, que el tiempo de retardo sea el requerido y que el sistema de lanzamiento en reguero estuviera colocado correctamente, si bien todo había sido previamente verificado por el oficial de armas y por el mecánico, los pilotos volvieron a controlar meticulosamente algunos ítems, la misión era la misma que debía realizar la sección al mando de Philippi, y si no encontraban el blanco primario en la boca sur del Estrecho de San Carlos debían ir a la bahía lugar donde el enemigo estaba desembarcando tropas, para efectuar un vuelo táctico de combate preciso es necesario que los aviones cuenten con sistema de navegación VLF Omega, pero al comienzo de la guerra los A-4Q no tenían este equipo, en pocos días se logro la instalación de dos, uno en el avión de Rotolo y el otro en el Sylvester, probados durante la mañana de ese mismo día, no habían funcionado correctamente por lo que se debió trabajar “contra reloj” hasta alcanzar un nivel de funcionamiento aceptable, aproximadamente una hora antes de la partida los tres pilotos salieron de la sala de prevuelo y ascendieron a una camioneta que los acerco hasta el lugar donde estaban los aviones, una vez sentados en sus cabinas conectaron al asiento los cuatro ganchos del arnés que cada piloto lleva puesto encima del traje antiexposicion, luego se colocaron el casco con los auriculares incorporados e inmediatamente la máscara de oxigeno con el correspondiente micrófono, recién entonces comenzaron con la inspección de la cabina siguiendo una lista de verificación, mediante una señal, los pilotos indicaron a sus auxiliares que estaban listos para la puesta en marcha, el A-4 no contaba con arranque eléctrico si no que necesita utilizar un compresor con el que aplica aire comprimido que provoca el movimiento inicial de la turbina, desconectado el sistema de arranque, continuaron con sus tareas, verificando los sistemas de armas, encendiendo los equipos de comunicación y programando el sistema de navegación VLF Omega mientras los mecánicos que auxiliaban a cada uno de ellos iban comprobando, afuera de los aviones, los resultados de las pruebas, al finalizar la detallada verificación los tres aviones se dirigieron lentamente hasta la cabecera de pista lugar en donde los auxiliares terminaron de cargar los dos cañones Colt Mk.12 de 20mm con 86 tiros cada uno, obtenida la autorización de despegue fueron levantando vuelo uno a uno, primero Rotolo en el 3-A-306, luego Sylvester en el 3-A-301 y por ultimo Lecour en el 3-A-305, ya en el aire Rotolo y Sylvester intercambiaron información comprobando si los equipos de navegación  funcionaban perfectamente Era la primera vez que cruzaban el “charco”, como se decía en la jerga a la distancia que separaba al continente de las Islas Malvinas, las nubes a media altura les permiten observar, de vez en cuando, el mar algo encrespado por el oleaje, esa visión no era suficiente como para evitar ese silencio abismal que sentía cada uno de ellos dentro de sus respectivas cabinas mientras pensaban que el más mínimo inconveniente de sus aviones significaría quedar perdido y solo en la inmensidad del océano, eran absolutamente consientes de lo difícil que se les presentaría la misión, sabían que los buques tenían la protección de PAC de Harrier, sabían que pese a ello debían atacar solos y luego quedar prácticamente a la merced de los aviones Ingleses, de pronto escucharon dos comunicaciones, la primera entre los pilotos de la sección CUECA (Dagger) de la FAA que de regreso de las Islas comentaban el resultado del ataque y del derribo del 1°Tte Luna, la otra comunicación fue la de Philippi cuando reconoció el cabo Belgrano, esto les permitió comparar la posición con la traza en la navegación y significo una importante ayuda, lo mismo que los datos que brindara Philippi sobre la meteorología, la apariencia de la costa Malvinense y lo ancho del estrecho en su boca sur , de todas maneras el dialogo entre Philippi y sus numerales era mínimo, solo se comunicaban cuando era necesario comparar datos ya que no disponían de ningún elemento como para reconocer las islas, poco después de descender y comenzar a volar rasante recalaron en la Isla de los Pájaros continuando hacia el Cabo Belgrano donde la meteorología empeoro críticamente, allí adoptaron la formación de combate ya que al haber escasa visibilidad era factible encontrarse con un buque enemigo en cualquier momento, encolumnados, siguieron volando al ras del agua sin dejar de vigilar la posible aparición de los Harrier por encima de sus aviones, el único medio de detección eran sus propios ojos cuya visión estaba sensiblemente disminuida, en realidad no veían nada, recordando lo ancho que le había parecido el estrecho a Philippi, Rotolo ordeno la separación de los aviones y la puesta en potencia máxima de los motores para estar listos ante un eventual ataque, el sol recostado este aparecía 
por breves instantes, entre cada chubasco, sus reflejos impedían observar con nitidez lo que había en el canal, llegaron al estrecho, al no encontrar ningún buque Ingles, optaron por dirigirse al blanco secundario en la Bahía San Carlos, realizando el cruce y confiando en la navegación, los tres aviones giraron a la 
izquierda y se apartaron un poco de la costa penetrando en la Isla Soledad, por un lado, para evitar ser detectados prematuramente y por otro, para apuntar directamente a la Bahía San Carlos, ya el cielo se había despejado bastante lo que les permitió mirar sin dificultad en todas direcciones y guiarse por el canal 
que aparecía a la vista por la izquierda, cuando estaban a dos minutos de Bahía Ruiz Puente, donde seguramente habría algún buque enemigo, Rotolo doblo su carta de navegación y repaso la selección de armamento

-¿Están conmigo?

-Pregunto a sus numerales, tal vez con la intención de saber si estaban listos para afrontar lo que les pudiera esperar, tanto Lecour como Sylvester respondieron con un:

-Si

-Firme y muy animado
-Ni bien recalaron en la bahía, Rotolo, que iba al frente la formación, diviso un buque de guerra en medio del canal con la proa en dirección al sur del estrecho

-Hay un buque a la izquierda, me tiro sobre el

-Les dijo a sus numerales

-Si lo vi

-Respondió Sylvester

-¡Cuidado, hay otro a la derecha!

-Advirtió por su parte Lecour refiriéndose a un barco que estaba recostado sobra  la costa 

-El buque que pensaba atacar Rotolo, era una fragata CL-21 que estaba a unos 90° de su rumbo por lo que tuvo que realizar un giro muy brusco y así quedar enfilado para la corrida, bien pegado al agua, comenzó a efectuar el zigzagueo pues el barco abrió fuego de manera intensa, claramente se veía las manchas de humo blanco producto de los disparos con el cañón de 4,5 Pulgadas (114mm) y los trazos negros y rojos que pasaban por debajo del avión 


Las esquirlas de la munición explotaban formando una verdadera muralla que él tendría que atravesar, motivo suficiente para que apuntara sus cañones de 20mm y tratara de responderles, pero lamentablemente no funcionaron todo lo bien que esperaba, mientras el buque seguía disparando con todo su armamento, había aumentado considerablemente su velocidad, en pocos Rotolo estuvo a distancia para efectuar el lanzamiento, tiro del bastón de mando y el avión trepo hasta unos 300 Pies (91 Mts) cuando la mira cruzo sobre el centro del barco oprimió el botón y sintió el sacudón que le indicaba que las cuatro bombas de 500 Libras habían salido, el A-4 quiso elevarse, pero Rotolo lo obligo a plancharse sobre el agua para iniciar el escape, ni bien había terminado de recuperarse del momento vivido cuando vio impactos de proyectiles en el agua frente a su avión, era un buque que, mostrando su través, le estaba tirando con su armamento AA, otra cortina de fuego por la que tendría que pasar, en una fracción de segundos se decidió, con un giro de 180° y pegado al agua, se dirigió a la costa oeste del canal, en dirección de una pequeña elevación de unos 1000 Pies de altura, luego de “saltarla” se metió entre los cañadones de la Gran Malvina, Lecour, segundo en la corrida de ataque, no logro los 19 Seg de separación con el avión líder lo que lo obligo a pasar muy cerca de el por arriba del buque, las bombas que lanzo Rotolo cayeron en reguero, dos adelante y dos detrás del buque sin dar directamente en el blanco, explotando en el agua en el preciso momento en el que Lecour soltaba sus bombas y pasaba sobre el blanco, la onda expansiva zarandeo su avión tornándolo, por un instante, incontrolable, superada la situación, por demás critica, Lecour escucho en sus auriculares la voz de Rotolo:

-¡Cuidado que nos tiran!

-¡Si, si, ese de la izquierda!

-Grito Lecour, refiriéndose a una fragata que cruzada en el estrecho, mas hacia el sur, disparaba con todos sus cañones, el ultimo en atacar fue Sylvester que como ocurre en esos casos vio el ataque de los dos aviones que le precedían pero no tuvo oportunidad de comprobar los resultados alcanzados por el suyo claramente con un panorama mucho más amplio observo como las bombas de Rotolo “horquillaron” el buque, es decir, dejaron a este en medio de las explosiones, en cambio las bombas arrojadas por Lecour, una pego en el costado de la fragata, sobre la aleta de babor, que de inmediato quedo envuelto en una 
humareda negra, al efectuar Sylvester su corrida final, el buque había desaparecido de su vista envuelto en el espeso y negro humo, en una rápida  maniobra, el buque había puesto toda máquina y con timón a babor trataba de girar hacia la izquierda, Sylvester decidió no tirar con sus cañones, sin embargo cuando apreté el botón para lanzar las bombas por algún inconveniente en los circuitos, los dos Colt comenzaron a disparar, como la munición era trazante y el no era consiente que los disparos salían de su avión, al ver los trazos rojos, pensó que los disparos le llegaban desde el buque

-¡Qué bien tiran estos Hijos de xxxx!, como me están dando

-Dijo en voz alta asombrado
-Luego de descargar las bombas se pego al agua y comenzó con las maniobras evasivas para evitar el fuego de artillería AA que en ese momento era muy intensa, Rotolo pregunto:

-¿Están todos?

-Si

-Respondió Sylvester que tenía a su vista el avión de Lecour

-Le dimos señor, una de las bombas de Lecour dio en el costado

-Los tres aviones se reunieron en las cercanías del Monte María al oeste de la Isla Gran Malvina era imprescindible que volasen al ras del agua hasta alejarse unas 100 MN de las islas, si los detectaban antes de alcanzar esa distancia los Ingleses, cuyos aviones eran mas rápidos que los A-4, los podrían interceptar y derribar, los aviones de Lecour y Sylvester tenían impactos de esquirlas por todos lados producto de la onda expansiva producidas por las bombas al explotar, además el nivel de combustible era bajo como para continuar con el vuelo rasante, si querían llegar al continente tendrían que ascender y volar a mayor altura de lo planeado, aun no habían salido del territorio Malvinense cuando Rotolo tomo la decisión de ascender, era la única alternativa:

-Vamos a ascender

-Dijo a sus numerales


-Con alivio comprobó que los tres aviones comenzaban a ganar altura y penetraron la espesa capa de nubes y se estabilizaron a los 25.000 Pies para seguir así la navegación en permanente alerta sin inconveniente aterrizaron en Rio Grande, eran las 16:40 

-Cuando bajaron de los aviones lo primero que preguntaron fue por la suerte corrida por Philippi Arca y Marquez, toda la alegría que sentían por haber regresado sanos y salvo se torno en apenas un instante en una profunda tristeza



-El buque atacado por las secciones del CC Philippi y el CC Rotolo fue la fragata CL-21 HMS-Ardent  de 2750 Tn, durante la madrugada del 21 de Mayo esta unidad realizo tareas de protección a las fuerzas anfibias en la zona de San Carlos, luego se aproximo a la costa de Bahia Ruiz Puente para bombardear las posiciones Argentinas en Darwin y Pradera de Ganso.


-Una hora y media después del amanecer este buque comenzó a soportar una serie de ataques llevado a cabo por dos A-4P (MULA) a los mandos del Cap:  Carballo y el Alf Carmona y tres Dagger (CUECA) a los mandos del Cap: Mir Gonzales, Cap: Robles y Tte Bernhardt de la FAA, el Capitán de Fragata Alan J. West, comandante de la HMS-Ardent, declaro que a las 14:30 recibió el ataque de los Dagger que anularon el sistema SeaCat, demolieron el hangar y destruyeron el Sea Lynx, 15 min después fue atacado por dos A-4P que hicieron blanco provocando un incendio que fue controlado rápidamente, 


-A las 15:15 fue nuevamente atacado por tres A-4Q mientras trataba de buscar refugio en cercanías de la costa para realizar reparaciones y 15 Min después por otros tres A-4Q les arrojaron bombas frenadas una de las cuales penetro la banda de estribor debajo de la línea de flotación, explotando, dos horas después el buque estaba envuelto en llamas y como no había ninguna oportunidad de salvarlo, se ordeno abandonarlo en el momento que los botes salvavidas llegaban a lo costa el HMS-Ardent se hundía.


-En el hundimiento de la HMS-Ardente participaron doce aviones de la FAA y el COAN de los cuales tres fueron derribados por los SHA y uno se perdió por los daños recibidos, tres de los pilotos pudieron eyectarse, el 1°Tte Luna (FAA), el CC: Philippi y el TN: Arca en tanto que el TF: Marquez perdió la vida. 

Info: http://interdefensa.argentinaforo.net  (usuario Lito71)

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